Tras un paso sin pena ni gloria por Washington, Milos Raonic aterriza en el Masters 1000 de Montreal, su parada más emotiva del calendario en cuanto a proximidad. "Estoy feliz por el tiempo que llevo sano y por ver cómo las partes más débiles de mi juego están yendo a mejor. Por supuesto feliz de volver a casa, a estas pistas, aunque todavía no he podido entrenar en ellas", afirmó el de Podgorica en la rueda de prensa de bienvenida. Respecto al cuadro, el número 10 del mundo afirmó que será un camino complicado, pero que las cosas han cambiado respecto a años anteriores. "Creo que la brecha entre os grandes jugadores y el resto ha disminuido, aunque la brecha el talento sigue estando ahí".
Milos Raonic: "La brecha entre los jugadores top y el resto ha disminuido"

