De alguna manera, David Ferrer necesitaba esta victoria. Aunque en horas bajas, Richard Gasquet es uno de esos rivales que juegan con naturalidad sobre hierba, que sirve de determinado termómetro para coger confianza en una superficie tan delicada. Para Ferrer, 8-13 esta temporada, la victoria conseguida ante el galo podría suponer un pequeño paso para ver con otra cara este tramo de temporada. El alicantino derrotó al de Beziers por 6-3 6-4 5-7 6-2, recuperando parte de las sensaciones necesarias para competir, un verbo que a David se le está haciendo difícil esta temporada en muchos de los encuentros.
Ferrer se ánima en su debut

