Diego Schwartzman atraviesa el mejor momento de su carrera. El argentino, de 24 años, se ubica en el mejor ranking de su trayectoria, dentro de los 40 mejores del mundo, asentado entre la élite y con ganas de seguir progresando. En una interesantísima entrevista concedida a 'Cancha 1 Radio', el Peque argumenta y comparte sus impresiones y experiencias tras más de siete años como profesional. Una charla muy táctica donde repasa toda su trayectoria.
De entrada, cómo ha llevado el tema de la envergadura, aspecto clave en su carrera, y que le sirvió para convertirse en el competidor que es hoy. "Fue un poco paso a paso, me fui haciendo y me fui convenciendo con esos pasos y sí, me pasa y me pasa de chico, que me veía físicamente con dificultades y por ahí muchos pensaban que pudiera llegar lejos, y esa fue una barrera que siempre tuve y por suerte las cosas han ido saliendo bien. Es verdad que no fue determinante pero siempre escuché eso de la gente, y es difícil no mirar para otro lado, y es una realidad, hay muy pocos jugadores que con esta estatura estén en el top-100, y eso me ayudó a la hora de mejorar".
"Creo que desde ahí salió el alma de competidor que llevo dentro, cuando sabía que no tenía armas para ganar a jugadores más físicos, salía mi alma de competidor, siempre he buscado la solución para salvar eso, y partiendo de esa base, todo lo que me decían me servía para motivarme y superar eso; de todos los entrenadores aprendí mucho, escucho mucho todo lo que pasa a mi alrededor, y todo eso me sirvió para ser mejor competidor".

Schwartzman explica cómo fue trabajando sus golpes, en especial la devolución, donde es uno de los mejores del mundo. "He evolucionado mucho, no sé si tanto la técnica de mis golpes pero siempre supe hacer pequeñas correcciones, en los apoyos, pegar los golpes más delante... fui aprendiendo, poniendo el foco en cosas concretas y no mucho en varias cosas a la vez, sin prisas, porque entrenar muchas cosas nuevas me agobia, pero trabajé muchísimo mi físico, mi intensidad de piernas, saber que voy a jugar partidos muy largos, mejoré en todo pero con calma".
"El resto es importantísimo, me concentro mucho en la devolución. Mi posición es algo diferente, la fui trabajando pero no sé si es un golpe que se trabaja tanto, puede salir más natural que adquirido, practico mucho la devolución, es un golpe que siempre trabajé, con muchos ejercicios: devolver atrás, delante, ir después a la red. Es un punto fuerte de mi juego".
Preguntado, por último, por Rafa y Roger, el argentino se detiene para poner en valor el ejemplo que mandan a los demás después de años donde bajaron su nivel y tras las lesiones hoy luchan por el número 1. "Rafa es increíble, y aparte tenemos la suerte los argentinos, al ser español, de poder tener una relación fuera de la cancha. Es impresionante. Él y Federer este año son un ejemplo para los demás. Hace tres años muchos pensaban, cuando perdían con rivales que era imposible que perdieran, que para qué continuar, y ahora son favoritos para terminar 1 y 2 del mundo. Así que son un ejemplo para todos los tenistas profesionales".

