Pablo Carreño ha logrado llegar por primera vez en su carrera a unos octavos de final de Grand Slam. El gijonés es una de las sensaciones de Roland Garros 2017 y mostró su satisfacción tras vencer a Grigor Dimitrov. "Empecé un poco nervioso y al verme con 4-0 abajo solté el brazo para intentar ir cogiendo ritmo y asumí muchos riesgos. Todo empezó a entrar y la remontada me dio mucha confianza, terminé jugando mejor que él", aseveró el español cuyo siguiente rival será Milos Raonic. "Debo estar muy centrado con el servicio y aprovechar cualquier mínima oportunidad al resto", dijo un Carreño que se considera "igual de bueno en cemento que en tierra", y cree que está "creciendo mucho como jugador porque aprendo de las derrotas".
Carreño: "Estoy creciendo mucho como jugador"

