La maternidad ha vuelto a irrumpir en el mundo del tenis con el embarazo de Serena Williams, número uno del ranking WTA, o el de Victoria Azarenka que será madre en diciembre. El mundo de la raqueta es difícil de compaginar con ser madre, pero el mejor ejemplo es el de Kim Clijsters. La tenista belga es madre de tres hijos y, después de tener el primero, ganó dos US Open seguidos, las WTA Finals y el Open de Australia. Es el ejemplo de que se puede volver al más alto nivel después de la maternidad, y ella lo tiene claro: “Me alegro por Serena y Vika, no hay ningún trofeo ni ninguna victoria comparada con ser madre”.
Kim Clijsters: “No hay ningún trofeo comparado con la maternidad”

