Brian Baker vuelve a sonreír
Las lesiones han marcado la carrera del tenista estadounidense, pero parece que el “señor regreso”, como le conocen en su país, vuelve para quedarse.
La carrera de Brian Baker no ha sido, ni mucho menos, un camino de rosas. El tenistas estadounidense ha ido yendo de lesión en lesión. Su carrera prometía mucho desde muy joven y en la categoría Junior era un tenista muy prometedor, pero cuando se hizo profesional, allá por el año 2003, comenzó el calvario del especialista en jugar por parejas. Desde que se hizo profesional a esta parte, Brian Baker ha pasado unas nueve temporadas enteras sin jugar y ha tenido más de diez operaciones en su cadera, codo, las rodillas y la espalda. Él mismo declaró que “Tanta adversidad me hace tener una mejor perspectiva del juego”.
La primera lesión grave le llegó con veintidós años y le tuvo fuera del circuito desde el 2007 hasta el año 2011, periodo donde se tuvo que someter a cinco operaciones. No quiso desligarse del mundo de la raqueta durante ese periodo y continuó su actividad a menor nivel como entrenador en le Universidad de Belmont y mataba el gusanillo jugando torneos amateurs.
Después de ese periodo sin estar en el circuito, volvió en el 2011 y en apenas dieciocho meses se hizo con cuatro torneos Challengers, una final en torneo ATP y cuarta ronda en Wimbledon, hechos que le sirvieron para colocarse en el 52º escalón del ranking. El despegue estaba siendo muy prometedor, pero las lesiones se volvieron a cruzar en su camino y en el Open de Australia de 2013 se rompió el menisco; de nuevo una lesión y de nuevo a pasar por quirófano.
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El golpe fue fatal porque llegó en su mejor momento y llegó a dudar sobre continuar con su carrera en el circuito, pero una vez más quiso volver a empuñar la raqueta, esta vez jugando como doblista, categoría que exige una menos carga física. El año 2016 fue el elegido para volver y, aprovechando su ranking protegido, quiso jugar los Juegos Olímpicos de Río. No pudo pasar de primera ronda y cayó eliminado en tres sets por Sugita, pero el evento sirvió para que Baker confirmarse su buen momento de salud y sus ganas por volver a encontrar su mejor versión.
El tenista de Tennessee ha dejado ya de lado el circuito individual y ha encontrado su mejor versión como doblista junto al croata Nikola Metkic. La pareja parece que ya está consolidada y van recogiendo los frutos de la unión. Este año está siendo especialmente bueno para ellos y en el mes de febrero ganaron su primer título ATP, el torneo de Memphis. La progresión continuó y el pasado domingo la pareja volvió a levantar el trofeo que les acredita como campeones en el torneo de Budapest.
Brian Baker levantó el trofeo del torneo húngaro y sopló las treinta y dos velas de la tarta. Después de una carrera intermitente parece que ha encontrado un remanso de paz en la categoría de dobles junto a Metkic. La carrera de Baker vuelve a remontar el vuelo y esta vez con la esperanza de que las lesiones sigan formando parte de su desafortunado pasado.