Resulta difícil imaginarse el circuito WTA sin ella. Agnieszka Radwanska ofrece una sólida y preciosista alternativa al tenis incisivo y de potencia que abunda en la actualidad. La "profesora", como es conocida en los mentideros del tenis femenino, es talento puro, barroquismo con una raqueta en la mano y mentalidad siempre ganadora. Sus flexiones imposibles para devolver cañonazos de manera efectiva, son siempre imágenes para el recuerdo a final de las temporadas, y la polaca sigue tenaz en su empeño por redondear su nutrido palmarés con un título de Grand Slam.
Camino de los 28 años, Aga busca reinventarse con un inesperado cambio de raqueta, lo que habla de su ambición y empeño por legitimarse en la élite y crecer como jugadora. Una guerrera dispuesta a olvidar el mal inicio de temporada, percibiendo en el Qatar Total Open el punto de inflexión necesario para ello. La polaca desveló sus anhelos y objetivos en una profunda entrevista recogida por Sport 360.

"11 años en el circuito es mucho tiempo, tanto que a veces me cuesta recordar cuándo pasó esto o lo otro. Físicamente me siento mucho más mayor pero lo importante es que mentalmente sigo estando joven", señala la vencedora de 20 títulos WTA a lo largo de su carrera, siendo las WTA Finals de 2015 su mayor logro. Su mejor resultado en un Grand Slam data de Wimbledon 2012, cuando alcanzara la gran final, pero Agnieszka quiere más.
Para intentar conseguirlo ha tomado una difícil decisión que le obliga a salir de su zona de confort, y cuyos frutos se recogerán a largo plazo, como es cambiar de raqueta. "Ha sido una decisión difícil. Estoy intentando acostumbrarme porque llevaba mucho tiempo jugando con la misma raqueta, pero en los últimos años me di cuenta de que tenía que hacer algún cambio", reconoce la de Katowice, que busca imprimir más potencia a la pelota para no ir tan a remolque siempre.

Comenzó el año cayendo en cuartos de final del torneo de Shenzhen ante Alison Riske, y mejoró sus prestaciones en Sidney donde se plantó en la final y sucumbió al poderío de Johanna Konta. Sin embargo, la decepción en el Open de Australia 2017 fue mayúscula, al perder en segunda ronda ante Mirjana Lucic-Baroni. "La verdad es que ella hizo el mejor torneo de su vida, jugó un tenis increíble en todo el evento. Tuve mala suerte pero obviamente fue decepcionante perder en la primera semana", admite una Aga que quiere cambiar la tendencia cuanto antes.
En el Qatar Total Open, disputado Doha, Radwanska tiene una cuenta pendiente ya que ha acudido en siete ocasiones, cosechando en cinco veces las semifinales, pero sin poder ir más allá nunca. "Tengo un cuadro difícil y debo ir partido a partido", señala la polaca, cuyo debut será ante la ganadora del duelo que disputará Caroline Wozniacki y Kiki Bertens. Se vaticinan emociones fuertes en Doha esta semana. Agnieszka Radwanska quiere ser protagnista y hacer valer su ránking y juego variado y sutil.

