Roger Federer ha demostrado hoy que también tiene físico. El suizo ha tenido que tirar de cinco mangas para deshacerse de un combativo Kei Nishikori, que terminó apagándose en el último set, lastrado por sus molestias de cadera. 6-7, 6-1, 6-4, 4-6 y 6-3 para Roger, que ya está en cuartos de final de Australia. Impensable tras su regreso.
Comienzo muy atípico de partido de Federer, que igual que ante Berdych estuvo inspiradísimo en todo momento, hoy ante Nishikori salta a pista desconectado. El japonés tiene bastante poco que ver con el checo, y en cuanto Roger empieza a sacar, se da cuenta que el resto que le viene hoy de vuelta no tiene ni punto de comparación. Kei fija la trampa y Roger cae siempre en ella. Nishikori le quita cualquier tipo de iniciativa al suizo, que apenas puede hacer su juego. Le deja sin ideas y con un 1-5 en contra tan claro como contundente.
Pero al igual que hasta ese momento, Kei lo hizo todo perfecto, verse a un solo juego de cerrar la primera manga le tensa. Es ahí cuando Federer da un paso hacia delante, empieza a jugar con las dudas del de Shimane, que se mete en problemas hasta el punto que ve cómo Roger se pone 6-5 arriba. Pero despierta justo a tiempo para volver a su versión inicial, la de mostrarse contundente al saque y fino a la hora de meter bolas profundas para ser él quien llevase la iniciativa. Esto le hace llevarse el set en el desempate, dejando a Roger con la miel en los labios.
La segunda manga empieza con un Nishikori con la idea de mover más a Roger. Estando un set arriba, sería mortal para el suizo perderse entre largos peloteos que le terminaran cansando para lo que restaba de partido. Pero Federer sabe contrarrestar esto a través de golpes potentes que cortaban el ritmo de juego y tras unos juegos de igualdad, rompe el saque a su rival e iguala el marcador.
Como si de un combate de boxeo fuera, perder este set para Nishikori fue como si hubiera recibido un uppercut de derecha directo a la mandíbula que le dejó completamente grogui. Su planteamiento táctico desapareció por completo y empezó a jugar sin ningún tipo de intención, algo que aprovechó Federer de manera perfecta. El suizo olió sangre, no dudó en irse hacia arriba y en un casi visto y no visto, Roger pasó por encima de un Nishikori que en este tercer set apenas pudo lograr 14 puntos.
Nishikori seguía conmocionado por lo ocurrido anteriormente y Federer pudo haber conseguido un break al inicio que podría haber finiquitado prácticamente el partido pero ocurrió lo típico, que tras 10 minutos de intensa pelea en ese juego, Roger salió lamentándose por la oportunidad perdida y Kei crecido por haberse salvado de aquella situación. Era el empuje que el japonés necesitaba para volver a subir su nivel y llevar el partido a la quinta y decisiva manga.
Es en este punto donde Nishikori se empieza a tocar su maltrecha cadera. Comienza a hacer gestos ostensibles de molestia y esto lo aprovecha Roger para hacerle una rotura de saque. Las consecuencias de la tremenda lucha que estaban ofreciendo las empezó a sentir el japonés, acusado siempre de tener un físico de cristal. Tal eran los problemas que tenía que tenía que tirar en ocasiones el revés a una mano. Con esta panorama, Federer no encontraría oposición para cerrar el partido y celebrar la victoria con la misma alegría que si fuera un junior.
Federer se mete así en cuartos de final, sorteando el duro escollo de Berdych y Nishikori por el camino. En esta ronda se suponía que tendría que encontrarse con Andy Murray, pero en su lugar encontrará a Mischa Zverev, que pegó la sorpresa de la jornada derrotando al escocés. Llegado a esta ronda, Roger ya sueña a lo grande en Australia.

