Skip to main content

El tenista de la camiseta sin marca

Daniel Evans terminó su contrato con Nike a finales de 2016 y está jugando en Australia con camisetas de 20$ y dedicándole sus victorias a alguien muy especial para él.

¿Se acuerdan de Daniel Evans? Este británico de 26 años estuvo a un solo punto de eliminar a Stan Wawrinka en el pasado US Open en la tercera ronda. Lo que hubiera cambiado la película si hubiera convertido aquél match point. Aquella derrota le dolió, pero aprendió mucho de ese duro revés que sufrió. Pasaron las semanas y se quedó cerca Evans de terminar el 2016 dentro de los 50 mejores pero no pudo lograrlo. Nike terminí su contrato de patrocinio y decidió no renovarle para este 2017. Desde entonces, Daniel juega con camisetas compradas en una tienda, a 20 dólares cada una. Sin duda, la marca de ropa se habrá arrepentido bastante de su decisión.

Y es que el Open de Australia que se está marcando Daniel Evans no se lo podía imaginar él ni en sus mejores sueños. Cuando vio el cuadro que le había tocado, con Marin Cilic en segunda ronda, pensó que pasaría otro Grand Slam más donde no cruzaría la barrera de la tercera ronda, donde siempre se había quedado como máximo hasta ahora. Pero Dan se marcó un partidazo y no sólo derrotó al croata, sino que luego tomó buena cuenta de Bernard Tomic, con quien tenía una cuenta pendiente desde hace tiempo.

Y es que este parece estar siendo el torneo de sus espinitas quitadas. En 2012, cuando era un desconocido, intentaba encontrar una pista de entreno en Miami para practicar de cara a su participación en la qualy del torneo. En una de las canchas se encontró con Bernard Tomic e intentó entrenar con él pero recibió una dura contestación por parte del padre del tenista australiano. "Tú eres un qualifier, no eres lo suficientemente bueno. No vamos a entrenar contigo".

Según ha revelado el propio Evans, con Tomic está todo solucionado. "Después del partido, él vino a mi vestuario y me felicitó. Con él no tengo ningún problema", aseguraba. Los líos parecen ser que siguen siendo con las personas del círculo de Tomic. "Creo que las personas de su box no se comportan de la manera adecuada. John (el padre) estuvo correcto, pero el resto de personas de su equipo se comportaron como auténticos idiotas, gritándome cuando agarraba mi toalla. Por eso estaba enfadado durante el encuentro", declaraba el británico. "Tomic tiene un amigo que no se sabe comportar en una pista de tenis, quien quiera que sea. El árbitro le veía y no le decía nada", continuaba refiriéndose a ese tipo, que llegó incluso a toser cuando Evans se lanzaba la pelota al sacar.

Una de sus cuentas pendientes dejadas atrás, Dan y su agente se están encargando de otra de ellas. Nike terminó su contrato a finales del año pasado y no quisieron renovarle. A pesar de ser uno de los tenistas británicos de más éxito actualmente, Dan se encuentra sin ningún patrocinador de ropa por lo que tuvo que acercarse a una tienda y comprar 16 camisetas de la marca Uniqlo donde no se le viera ningún tipo de branding en ella. Uno de los asistentes de la marca se percató durante uno de los partidos de que Evans estaba usando una camiseta de su empresa y a través de Twitter, el agente del tenista se encargó de hablar con él para, posiblemente, tratar un acuerdo tan impropio como curioso. "He tenido que ir a comprar más camisetas porque éstas no son las más idóneas para lavar después de sudarlas mucho, no quedan bien", explicaba Dan, que es muy probable que también salga de Melbourne con un jugoso contrato debajo del brazo.

Pero lo más importante para él no es eso. Justo después del partido ante Tomic, tras cerrar la victoria, Dan apuntó con su dedo hacia el cielo y con el rostro visiblemente emocionado, dedicaba la victoria a alguien. La persona a la que iba dedicado el triungo no era otro que Julien Hoferlin, su ex-entrenador que falleció de cáncer el año pasado.

"Cuando él me entrenó, yo no me esforcé al 100% y yo tenía actitudes fuera de la cancha con las que él no estaba feliz. Desearía que me hubiera visto antte Tomic. Hubiera estado muy orgulloso de mi esfuerzo", explicó emocionado en rueda de prensa. "Él siempre me decía que podía hacerlo y que debería estar dentro de los 40 mejores. Esta victoria va por él", sentenciaba. Tras su pase a octavos, Evans se encuentra ya como número 45 del mundo y seguir avanzando en Melbourne le meterá dentro del top 40, tal y como su entrenador le dijo aquél día. No tendrá mayor motivación, Evans, para dejarlo todo en la pista ante Tsonga el próximo día.