Andy Murray se impuso con mucho oficio a Sam Querrey en la tercera ronda del Open de Australia 2017, y lo hizo ofreciendo su versión más aguerrida y luchadora. Prueba de ello es un punto memorable por parte del de Dunblane, que corre de lado a lado de la pista efectuando una defensa numantina. El desenlace no fue digno del final del punto pero aún y así, supone todo un ejemplo de la motivación de Murray en este torneo.
Parecía que lo iba a perder... pero no. @andy_murray nunca se rinde y por eso va lanzado a por su primer título en el #AusOpen pic.twitter.com/LGp7HUu9HU
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) 20 de enero de 2017

