Las declaraciones de Fernando Verdasco ayer armaron un gran revuelo y es que el madrileño rajó contra la pista central del Open de Australia y contra las pelotas del torneo, afirmando que botaban de forma irregular por lo que para su estilo de juego, era imposible golpear bien. Esto fue aprovechado por muchos para criticar a Fer por sus palabras, pero yo creo que dejando a un lado las formas, las cuales creo que no fueron las correctas, el tenista español tiene parte de razón en el fondo de lo que quiso transmitir. Me explico.
La idea de las quejas de Verdasco no es otra que una tendencia peligrosa del circuito a un tipo de juego ultra rápido y mega ofensivo. Es decir, un saque-resto-winner, un saque directo, o un intercambio de apenas un par de golpes. Desde hace unos años, el circuito está dirigiéndose hacia este tipo de tenis y se aleja así del tenis más de fondo que se empezó a hacer más recurrente desde comienzos del 2000 hasta mediados de esta década. Tal y como el propio Djokovic declaró ayer en rueda de prensa, él mismo había notado como respecto a tres o cuatro años atrás, la Rod Laver Arena y otras pistas exteriores del Open de Australia se habían vuelto más rápidas.
Sí, sus formas no fueron las adecuadas, pero tengan en cuenta que a Fernando le pusieron un micrófono tan sólo varios minutos después de perder ante Djokovic y aún en caliente, con la derrota fresca, a veces se le va a uno la lengua. Como digo, sin tener en cuenta esto, hay que analizar sus palabras y es que no sólo ha sido él quien se ha quejado de algo así en esta edición del Open de Australia. No le maten sin saber todo lo que está ocurriendo allí.
Y es que en esta tendencia a un tenis más rápido no sólo afecta la superficie, la cual es prácticamente la misma de cada año, sino que también tiene mucho peso la pelota con la que se juega. Yo diría que principalmente es la bola la principal culpable de esos botes que comentaba Fernando. Otros tenistas como Zverev reconocía también que existía una diferencia abisbal entre jugar de noche y de día o con calor o con algo más de frío. En condiciones de mucha calor, la pelota se mueve muchísimo, bota mucho más y las sensaciones que tienen los jugadores es que "vuela". Así, es muy complicado controlar los golpes y llegar con garantías a competir. Sobre todo, para aquellos que vienen de pistas exteriores y que tienen que jugar luego en la central, donde el bote es muy diferente.

Ya hace muchos años que los tenistas, en general, se quejan de que exista una pelota distinta en cada torneo. Aunque pueda parecer lo contrario, la pelota con la que se juega en Australia no tiene nada que ver con la que se juega en Dubai, y ésta no se parece en nada a la que se juega en Indian Wells, y a su vez, ésta tampoco es igual a la de Madrid o Roland Garros. ¿Qué se quiere decir con esto? Que ayudaría mucho una bola universal para todos los torneos (o giras), para evitar este tipo de problemas que, por otra parte, son causantes de muchas de las lesiones de muñeca, codo u hombro que sufren los tenistas.
A mí personalmente no me gusta hacia dónde está caminando el tenis del futuro y es que tan sólo hay que pasarse a ver el Ranking junior y ver que de los 100 primeros, la gran, gran mayoría son todos chavales muy altos, fuertes, con un saque y una derecha potentísimas, y ya. Todos iguales, cortados por el mismo patrón. Esto es peligroso, ya que no es bueno que el tenis se convierta en un deporte donde todos sean iguales y donde el espectáculo esté en ver cuántos aces se logren en un partido, sin apenas intercambio. Porque esto es lo que parece que tendremos dentro de 10 años, si se sigue así.

Por eso, creo que Fernando tiene parte de razón en sus quejas de ayer. Como digo, habría que olvidarse de las formas, pero no estaría mal que alguien de la ATP o la ITF escuche sus palabras y se sienten a estudiar esto porque no es normal que en prácticamente todas las pistas del circuito se juegue prácticamente igual. Ya no hay especialistas de un tipo de superficie, como sí había hace 25 años. Pero teniendo en cuenta que tanto la unificación de las pelotas como lo del cambio de las superficie es algo muy difícil -o imposible- de que se lleve a cabo a corto plazo, no queda otra que adaptarse y es que ésa es la parte sobre la que Verdasco debe hacer autocrítica y en lo que creo que principalmente se equivocó, ya que pienso que no hizo bien en poner nombres y apellidos de terceros en sus quejas.
Las condiciones, buenas o malas, de mucho bote o poco bote, son las mismas para todos. Quizá a Djokovic le favorezca más Australia (de ahí que haya ganado tanto), pero se vería contrarrestado en Roland Garros, donde las condiciones favorecen más a Nadal (Nueve títulos allí) o a él mismo. Adaptarse o morir, que diría Darwin, aunque yo le aplaudo desde aquí la valentía de hablar sobre esto de forma tan clara, algo que apenas nadie se atreve a hacer. Eso sí, le diría que para la próxima cuide el modo y un poco el contenido, porque razón no le falta aunque se equivoque en ciertas cosas.

