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Federer se cita con Berdych en tercera ronda

Partido mucho más complicado de lo esperado para Federer ante Noah Rubin, solventado por 7-5, 6-3 y 7-6(3). Remontó un 2-5 en el tercer set ante el 200º.

Ya tenemos a Roger Federer en la tercera ronda del Open de Australia 2017. Aunque le costó más de lo esperado zafarse del tenis del número 200 del mundo, el joven americano de 20 años Noah Rubin, que dio una gran pelea, demostrando muchoo tenis y mucho coraje. El suizo se impuso por 7-5, 6-3 y 7-6(3) en algo más de 2 horas de juego y se citará, como se preveía, con Tomas Berdych en la tercera ronda. A punto estuvo de ceder la tercera manga, en la perdía por 2-5.

Una verdadera incógnita y una gran curiosidad levantaba el estadounidense procedente de la previa Noah Rubin. A sus 20 años, número 200 del mundo, el americano era el segundo rival de Roger Federer en el Open de Australia 2017. Primero un gran veterano como Melzer, después un jugador que estaba en su primera aparición en la pista central del torneo australiano. Rubin saltó sin complejos, con un tenis muy eléctrico, jugándole de tú a tú a Federer. Ambos acumulaban más errores que winners en los primeros compases, pero fueron poco a poco acertando y afinando sus raquetas. El suizo dispuso en el quinto juego de un apetitoso 0-40 más otra bola de break posterior, pero ninguna triunfó. Todas salvadas con valentía y tenis agresivo por parte del joven Rubin, que estaba causando una más que grata impresión en la Rod Laver Arena.

El americano sin embargo inquietaba más bien poco al resto. Federer se mostraba muy sólido al servicio, con un alto porcentaje y siendo muy directo. Lejos de los errores y las dudas de su debut ante Melzer. En el momento clave del set, Rubin se ablandaría y Federer se vendría arriba. Con una derecha paralela magnífica, el de Basilea metía presión, lo que sumado a los fallos de Rubin, propiciaban la consecución de la manga para el suizo por 7-5.

En la segunda manga tanto Federer como Rubin se aferraron a su servicio. No titubearon demasiado, yendo por la vía directa, quemando la bola a cada impacto. El duelo estaba siendo muy vistoso, fugaz, con peloteos vertiginosos. El estilo de juego, el hábitat en el que mejor se mueve el cuatro veces campeón del torneo. Federer lograría encontrar un resquicio en el sorprendente tenis del 200 del mundo para romper donde en el primer set no pudo. Con 4-2 y saque, el suizo vio como Rubin gozaba de su primera opción de quiebre de todo el encuentro. En un parpadeo se esfumó. Tras un disputadísimo y largo juego, Federer consolidaba el quiebre y se quedaba a las puertas del segundo set que firmaría finalmente por 6-3.

Mayúscula sorpresa la que se produciría en el tercer acto del partido. El número 200 del mundo, de 20 añitos, se iba a poner por delante en el marcador. Con el choque muy cuesta arriba, Rubin arriesgó más, se soltó, fue más agresivo al resto y rompió el saque de Federer por primera vez en la tarde australiana de Melbourne. Se aferraría a ese break como si fuera su hijo. Con gran tesón y coraje y con un tenis de muchos quilates, Rubin se ponía 5-2. Incluso con bola de set al resto. Federer se salió de esa y comenzó su reacción. Remando y remando, el suizo aprovechó la tensión del joven yankee para voltear el marcador con un tenis más acertado y sin apenas errores. La manga no podía tener otro desenlace que la muerte súbita. En ella, los saques se erigieron como fundamentales en los primeros puntos. Sin peloteos, cada uno hacía fuerte su servicio. Pero con el 4-3, Federer se fue a presionar al americano a la red y consiguió cerrar con una gran volea alta de revés. Posteriormente una doble falta condenaba a Rubin a la derrota, que se materializaría con el 7-3.