Horacio Zeballos e Ivo Karlovic disputaron un partido que quedará para la historia en el Australian Open. El croata se impuso al argentino por un marcador de 6-7(6), 3-6, 7-5, 6-2 y 22-20 en cinco horas y 14 minutos de batalla e igualó la duración de la mítica semifinal entre Nadal y Verdasco del 2009. Además, el encuentro entre Zeballos y Karlovic se convirtió en el segundo partido más largo de la historia del torneo tras las 5 horas y 53 minutos de la final del 2012 que disputaron Rafa Nadal y Novak Djokovic.
“Una pena no haber podido ganar. ¡Qué batalla! Estoy orgulloso de haber dejado todo. A pesar de ser una derrota me encantó estar disfrutando de este show. ¡Qué lindo es el tenis!”, comentó el argentino en su Twitter personal tras el encuentro. Antes de apreciar lo bonito de estar en cancha durante tanto tiempo, no dudó en calificar de “locura” el hecho de competir a tan alta intensidad por más de cinco horas.

“Qué al pedo es esta regla de jugar sin tiebreak. Es completamente una locura”, pronunció el argentino. “Más allá de que no se pudo ganar, es un lindo recuerdo. Fue una experiencia única, aunque estoy triste por la derrota en un partido tan largo”, añadió en palabras a ESPN.
Zeballos se queda con lo positivo del partido, y es que lo llevaron al límite y resistió con garantías. “El partido me puso a prueba. Me mostró que puedo aguantar tenísticamente, físicamente y mentalmente… Me voy a dormir tranquilo”.
El marplatense recibió 75 saques directos por parte de Karlovic, algo que estuvo a punto de desquiciarlo. “Tuve mucha paciencia pero en algunos momentos estaba que reventaba porque no aguantaba más. Era ace tras ace y no bajaba la cantidad y yo ya estaba un poquito más cansado mentalmente. Él no bajaba ese porcentaje de primeros saques y ahí ya me estaba agarrando una potencia increíble”, explicó.

“Cuando uno juega contra un gran sacador lo ideal es estar con el saque primero”, dijo Zeballos en relación al quinto set, donde tuvo que sacar en reiteradas ocasiones para no perder el partido. “Es como que uno llega a recibir con un poco más de tranquilidad y en algunos games es como que podés jugártela más porque sabés que si perdés ese game estás empatado”.
Otro dato de color del partido fue que Karlovic y Zeballos, con 84, consiguieron el mayor número de games en un partido en la historia del Open de Australia. Por un solo juego, atrás quedaron los 83 entre Andy Roddick y Younes El Aynaoui en los cuartos de final de la edición de 2003. El estadounidense superó en aquel entonces al marroquí por 4-6, 7-6(5), 4-6, 6-4 y 21-19.
Karlovic resumió su partido de la siguiente manera: “Al principio hacía calor; después era la tardecita; más tarde estaba anocheciendo y, por último, se hizo completamente de noche. Ha sido como todo un torneo en un mismo partido”.

