Daniil Medvedev, un diamante con un borrón racista en su historial

Daniil Medvedev es una de las grandes promesas del tenis pero en 2016 protagonizó un episodio racista que le costó la descalificación.

No hay nada peor para un jugador de tenis que verse más reconocido por algo extradeportivo que por sus méritos sobre la pista. Daniil Medvedev tiene la difícil tarea por delante de limpiar su imagen a base de gran tenis y resultados destacables, como el cosechado en el ATP 250 Chennai en la primera semana de competición. Y es que el joven tenista ruso ostenta numerosísimas virtudes como tenista, pero también arrastra un lastre muy pesado en forma de descalificación de un partido por comentarios racistas.

El moscovita comenzó el año 2016 relegado a la posición 329 del ránking ATP. Su nombre no resonaba mucho, ni siquiera en su país, eclipsado por Andrey Rublev, Karen Khachanov y Andrey Kuznetsov. Sin embargo, este espigado tenista de 198 centímetros de altura, dio un salto cualitativo gigantesco. Durante los primeros meses de competición en 2016 siguió alternando torneos Futures con Challengers, hasta que en el de Kazan firmó unas meritorias semifinales.

Daniil Medvedev en Chennai

Fue la primera escaramuza de Medvedev y el público ruso comenzó a mirarle con interés y cariño. Pero ambos sentimientos se desvanecieron en apenas unos segundos, los que tardó Daniil en protagonizar uno de los episodios más bochornosos de los últimos tiempos sobre una pista de tenis. Fue en el Challenger de Savannah en su duelo contra Donald Young, donde después de una discusión con la juez de línea, el ruso la acusó de favorecer a su rival por ser negro, como ella. "Él será tu amigo por ser los dos negros, estoy seguro". Medvedev fue descalificado del partido y tuvo que hacer frente a una multa económica.

Lejos de hundirse, Daniil reaccionó y no se dejó amedrentar por las críticas. Pidió perdón y se dedicó a jugar al tenis y mantener un perfil bajo en sus declaraciones y comportamientos dentro y fuera de la pista. Así alcanzó los cuartos de final en el Challenger de Burdeos procediendo de la fase previa, y cosechó sus primeras victorias en torneos ATP en Niza y Hertogenbosch, lo que da una idea de la polivalencia de este jugador, capaz de rendir a su máximo nivel tanto en tierra batida como en hierba.

Llama la atención el hecho de que Medvedev vio frustrado su acceso a Wimbledon por Marcus Willis, el hombre que asombró en el All England Lawn Tennis Club y jugó contra Roger Federer. Y es que el ruso aún no ha disputado el cuadro final de ningún Grand Slam, algo que hará en el Open de Australia 2017 al estar situado como 65 del mundo. El tramo final del 2016 le permitió dar el salto al top-100, gracias a su buena actuación en el torneo ATP 500 Hamburgo, en el Challenger de Portoroz donde fue finalista, y a su título en el Challenger de Rémy. Uno flamantes cuartos de final en el ATP 250 de Moscú confirmaron que el ruso había llegado para quedarse.

Daniil Medvedev

Aún tiene mucho margen de mejora pero la semana realizada en Chennai da una idea del potencial de este jugador. Pertenece al grupo de la NextGen por lo que si cuaja una buena temporada podría estar en las NextGen Finals que se disputarán en Milán en noviembre de 2017. Su estilo es muy agresivo pero tiene paciencia y piernas suficientes como para no precipitarse en la búsqueda del golpe ganador, y presentar un amplio repertorio de golpes.

Si logra destapar el tarro de las esencias y desarrollar todo el tenis que lleva dentro, pronto ese episodio racista quedará en el olvido, y se recordará a Daniil Medvedev como un jugador de gran nivel y capaz de lograr cosas importantes en el exigente circuito ATP.

Comentarios recientes