Milos Raonic ha cerrado la primera jornada en las ATP World Tour Finals como líder de su grupo, después de dominar y gobernar su partido de debut con un muy buen nivel de tenis durante todo el encuentro, inclinando a Gael Monfils por 6-3 y 6-4, un marcador que pudo ser incluso más abultado o de duración más corta de haber aprovechado un 0-40 en el tercer juego de la segunda manga.
En su arranque, una amplia diferencia de estilos y estrategias, con los dos primeros juegos como ejemplos perfectos. La primera ventaja, y a la postres definitiva en el parcial apertura, se produce con Milos atacando sin avisar. Conocido su nivel al servicio, el canadiense se muestra perfecto al resto, adivinando cada dirección de Monfils para soltar el brazo incluso con segundo servicio. El número 4 del mundo parece haber preparado a conciencia el encuentro.
First-set fireworks all from #Monfils but @milosraonic is the one who gets the job done https://t.co/kRsZ9uv0ca #ATPFinals pic.twitter.com/NQQh4lzleW
— TennisTV (@TennisTV) 13 de noviembre de 2016
Aprovechando la mayor velocidad de la pista, Milos busca todas sus derechas, y pone a Monfils a correr de lado a lado, subiendo a cerrar a la red con cierta frecuencia. Una hoja de servicios formidable para el canadiense, que abrocha el primer set con 13 ganadores y 5 no forzados, abriendo pista con su drive invertido y encontrando ángulos y esquinas con continuidad. El segundo set parecía correr la misma suerte.
El galo, siempre irregular a nivel competitivo, con decisiones aleatorias y quizás pagando el peaje del debutante, apenas deja un tramo de igualdad, cuando salva tres bolas de break en el segundo set y aguanta hasta el 3-3. Con el apoyo del público en dichos momentos, Monfils, desde la contra, prolonga el encuentro pero no logra darle la vuelta. Mucho más cómodo, y muy firme en todos los parámetros, Raonic rompe tras una subida muy dubitativa de su rival, para clausurar el primer día de las Finales con gran autoridad. Sin duda, uno de los candidatos a la victoria.

