En declaraciones recogidas por el DailyMail, Gaël Monfils explora algunos aspectos poco conocidos de su vida y de sus relaciones con sus compañeros.
Las reacciones públicas que se generaron por su actitud en su partido de semifinales del US Open contra Djokovic le pillaron totalmente desprevenido. “Perdí en cuatro sets contra el número 1 del mundo en las semifinales de un Grand Slam. No puedo entender por qué pareció tan sorprendente pero fue cosa de únicamente tres juegos. La reacción fue algo exagerada. La gente dijo ‘Monfils es así’, pero no entiendo porque la gente lo convirtió en algo tan gordo”, dice el tenista parisino.

Algo que no se sabe sobre LaMonf es que pudo haber sido futbolista. Su padre, nacido en Guadalupe, jugó en el Burdeos cuando era joven y el joven Gaël se planteó seriamente dedicarse al fútbol. Hoy en día jugadores como Didier Drogba, Samuel Eto'o o Thierry Henry se cuentan entre sus mejores amigos. “Tenemos una gran conexión porque Thierry (Henry) es de Martinica y de ahí es mi madre también. Cuando estoy en Londres me lo enseña y me ayuda y espero que pueda venir al O2 Arena a verme”, desea el parisino. “Cuando era chaval era un ídolo para mí y conocerle y hacernos amigos fue muy emocionante”, recuerda.
Además del fútbol, el atletismo también llamó a su puerta. “Siempre he corrido muy rápido y saltado muy alto pero cuando tenía más o menos trece años la cosa se decantó más hacia el fútbol y el tenis, y me decidí por el tenis”.
A pesar de haber ganado Wimbledon Junior en 2004, Monfils es bastante desconocido para el público inglés no demasiado entendido. Por cierto, ese año el parisino se llevó todos los Grand Slam junior menos el US Open, que lo ganó… Andy Murray. “Me encantan Londres y Wimbledon pero el problema es que no soy demasiado bueno en hierba, esa fue lo más duro para mí cuando era junior, pero el O2 debería estar bien ya que es en pista dura”, considera el francés.

Gaël recuerda también cuando se enfrentó a Andy Murray por primera vez en un torneo junior en Tarbes, Francía. “Yo tenía como 11 y el 10. Sabíamos que había unos hermanos británicos porque Jamie ya era muy bueno. Recuerdo jugar con ellos y ganar a Andy esa mañana en tres duros sets. Tuve que jugar con Jamie en la final esa tarde y me destrozó. Recuerdo haberle dicho a mi madre que quería tener un hermano también porque el primero me cansó y el otro me ganó. Siempre nos hemos llevado bien y tengo un gran respeto por lo que ha conseguido”, explica.
En su país siempre se le ha considerado el jugador menos aplicado de su generación (que incluye a jugadores como Jo-Wilfried Tsonga o Richard Gasquet) aunque él no está de acuerdo con esa apreciación. “Soy mucho más serio de lo que parezco. Cuando me lanzo a por una pelota no me estoy lanzando porque se vea espectacular, estoy tratando de ganar el punto. Cuando salto es porque es más sencillo para mí el saltar. No me estoy chuleando porque pueda saltar más alto que los demás y se vea espectacular. Otros jugadores rematan sin más pero yo me elevo más y se ve distinto”, considera Monfils.
Considera que su carrera se está desarrollando durante el mejor momento de la historia del tenis debido a la existencia del Big4. “Estamos viviendo en la era de las leyendas. Me hace muy feliz poder decir que he jugado con ‘el señor tenis’, Roger, y la leyenda de Roland Garros, Rafael, y Andy es, sin duda, una leyenda también y por supuesto está Novak. No hay mucho sitio en la cima”.

