Después de firmar la temporada más floja de su extensa carrera, David Ferrer estuvo en los micrófonos de El Transistor de Onda Cero para hacer balance del curso 2016, analizar sus resultados, hablar de las vacaciones y explicar cómo afrontará el nuevo año.
“Más que la gasolina, se me ha acabado el año”, comenta Ferru a José Ramón De la Morena. “Este año he perdido más partidos de los que había perdido en los últimos años y he terminado muy cansado. No ha sido la mejor temporada, sin duda, me ha costado aceptar tanta derrota sobre todo al principio, no he competido de la mejor manera. Sí es cierto que en el último tramo he pegado un cambio a mejor, me he sentido mejor conmigo sobre todo personalmente. He dado un paso adelante para parar, descansar y afrontar el curso que viene con la mayor garantía posible”
Otra temporada larga y van ya 16 en la élite. “Es un poco todo, físicamente me ha costado más recuperar. Es una cuestión de los primeros cinco meses donde me costó mucho competir. Tuve un bache a la hora de asumir tantas derrotas, era una situación nueva para mí. No lo llevé bien, necesitaba entender lo que me estaba pasando para volver a ser yo. Me afectó también personalmente, pero también me ayudó a crecer, me ha servido y lo valoro muchísimo. No hubo una derrota que me doliera más que otra, fue más la forma de afrontar los partidos. Aunque quizá en Wimbledon fue un punto y aparte, allí no di la talla y fue donde paré para luego poder afrontar todo mejor a nivel mental”, recuerda el ex número 3 del mundo.

¿Se acerca por tanto el fin de la edad de oro del tenis español? “Poco a poco, esto pasa cuando hay una generación tan buena durante tantos años, con siempre dos jugadores en el top10 tanto en chicos ahora como en chicas antes con Arantxa y Conchita. También hay que valorar ahora en el circuito femenino el momento de Carla y Garbiñe, estamos en una edad de oro del tenis femenino. Quizá en el masculino no tengamos ningún top10 pero tenemos a Roberto Bautista rozando estar entre los diez primeros o a Pablo Carreño que es un jugador con muchísima proyección. Lo que está claro es que alguien como Rafa Nadal no va a haber, no va a existir, lo tengo claro. Lo que él ha conseguido es muy difícil, es un caso como Miguel Induráin o un Pau Gasol, volver a ver algo así es casi imposible. Hay que apreciarlo y disfrutarlo mientras puedan”, asegura el valenciano.
Lo que nadie podrá negar es el compromiso y la vigencia que ha mantenido Ferrer durante tantos años, un pilar fundamental de una generación irrepetible que algún día se apagará. “Llevamos muchos años. Yo tengo 34 y durante los últimos siete he podido acabar entre los diez primeros. He tenido la suerte de nunca haber tenido un parón, una lesión importante que me obligara a frenar como a Rafa, por ejemplo. He podido jugar casi todos los torneos y ya el último año fue muy intenso y muy duro físicamente aunque lo pude acabar muy bien pero aquí va todo seguido. Obviamente también cuenta que la nueva generación viene apretando muy fuerte, son cosas lógicas que forman parte del deporte. Lo importante para mí es que ahora vuelvo a seguir compitiendo, a disfrutar, mi pasión sigue siendo el tenis. El año que viene igual no acabo entre los diez primeros pero puedo ganar algún torneo o ganar a algún top10”, valora.

David afirmó que ve en el joven Zverev el próximo gran dominador del circuito, confesó que estas vacaciones volará hasta San Antonio para disfrutar de la NBA en directo y, por supuesto, aseguró que su meta y su cabeza siguen estando en el tenis. “Me he planteado ir año a año, sé que en 2017 voy a seguir intentándolo, mi prioridad sigue siendo el tenis y todavía mantengo la pasión por hacerlo bien. Estoy en un momento de mi carrera donde el ranking ya no es tan importante pero sí lo es seguir compitiendo, viajando y disfrutando de lo que hago”.

