Lo que en aquel duro mes de marzo parecía quitarle la energía y las ganas de jugar, ahora es lo que se las da. Para Andy Murray la paternidad, lejos de suponerle una distracción o un lastre, está siendo un estímulo para seguir luchando como él mismo ha declarado en Shanghái donde se encuentra ya en los octavos de final. "No he tenido otra cosa que efectos positivos en mi tenis y en mi mentalidad este año. Cuando estoy fuera, pienso: 'No quiero esto, necesito estar con mi familia'", cuenta. Y prosigue: "Pero si voy a estar lejos de mi familia y tengo que hacer este sacrificio, voy a intentar dar lo máximo que tenga sobre la pista. Si no, ¿por qué estar aquí? Mejor quedarse en casa entonces", opina el británico.
Andy Murray admite que ser padre le ha hecho cambiar de mentalidad

