La española Garbiñe Muguruza, actual número cuatro del mundo, disputará a partir del próximo lunes el torneo WTA Internacional que se disputará en la ciudad austríaca de Linz. Muguruza no estaba apuntada en el torneo, pero una sucesión de hechos hicieron que cambiara su hoja de ruta y se inscribiera a este evento que no estaba planificado en su calendario. ¿Por qué Muguruza decidió apuntarse a último momento? El objetivo de la española es claro: asegurarse por segundo año consecutivo una plaza entre las ocho mejores tenistas del mundo a final de año, para así poder disputar el WTA Championships que se celebrará en Singapur del 23 al 30 de octubre.
Los torneos de categoría Internacional como el de Linz, los más pequeños a nivel WTA, pueden por reglamento tener una jugadora Top-10 en su cuadro. La checa Karolina Pliskova era la tenista inscrita en el torneo, pero como ya se aseguró el pase a Singapur, renunció a jugar, lo que dejó abierta la plaza para una jugadora top-10. Hecho que aprovechó Muguruza para poder acceder al cuadro.

“Voy a Linz con ganas de jugar y ganarme la plaza para jugar en Singapur, lo que sería un buen broche para esta temporada”, comentó Muguruza en un comunicado. La vigente campeona de Roland Garros disputó en el 2015 por primera vez en su carrera la Copa de Maestras de Singapur, el torneo que pone punto y final a la temporada de la WTA y donde compiten las ocho mejores tenistas del año. Garbiñe en este 2016 está a tan solo un paso de poder cumplir con este reto y ella misma espera que en Linz el objetivo esté terminado.

