Leo Mayer: "¿Héroe yo? Héroe es el equipo"
El Yacaré pasó a ser el gran héroe del conjunto argentino en un año donde las lesiones y la pérdida de confianza le han perjudicado. Tras el triunfo, rompió a llorar.
El fin de semana de Copa Davis no paró de dejarnos historias de superación. Leonardo Mayer tuvo su parte importante en la eliminatoria ya que tuvo que jugar el quinto punto, el que daba el pase a una de las selecciones a la final. Perdido en el Ranking (114º) y sin disponer ya una posición que le permita entrar directamente a los cuadros finales de los torneos oficiales, Mayer fue llamado por Orsanic y le confiaron la posibilidad de llevar a Argentina a la final. No les falló.
Los casi 100 argentinos que acudieron al Emirates Arena en Glasgow no dejaron de cantar el 'Yacaré', animando al correntino. Hasta el público inglés se atrevió a cantarla, acompañando a los hinchas argentinos por lo pegadiza y divertida que era la canción que figura la boca de un animal mordiendo en un movimiento con los brazos. Cuando Leo selló el triunfo final y no pudo evitar romper a llorar, como ya hiciera Del Potro dos días antes, al hablar de lo duro que ha sido su camino hasta llegar ahí. Mayer se acuerda de su mujer, Milagros, y de su bebé que está en camino y no puede evitar que se le derramen las lágrimas por las mejillas.
"Esto es algo muy importante para mí, con un bebé en camino", revelaba Leo con los ojos llorosos mirando hacia donde su mujer se encontraba. Ella sabe mejor que nadie por lo que Leo ha pasado en este 2016, donde una lesión en el hombro le hizo perder confianza al no poder jugar. "Hace mucho que no podía jugar con las lesiones que tuve en el año pero tengo un equipo que me dio mucha confianza y gracias a ellos lo pude ganar. Gracias a todos los que se acercaron hasta acá, por lo difícil que es acercarse", añadía.
Ya más calmado, en rueda de prensa, se mostró humilde ante lo logrado. "Yo no salvé a nadie. Yo no soy el héroe de nada. Hice simplemente mi trabajo, me tocó jugar el quinto punto y me salió bien como en Sunrise o en Brasil pero sin Fede (Delbonis), que ganó en Brasil o Charly (Berlocq) en Sunrise o Guido (Pella) en Polonia y Juan Martín ahora, que sin él capaz no se ganaba ahora, que ganar a Murray es muy difícil, capaz era el único que lo podía hacer", aseguró, recordando a sus compañeros.
Tímido, confesó que detrás tenía a todo el equipo apoyándole. "Hice lo que se pudo. Le pegué fuerte a la pelota, que era lo que tenía que hacer. Si erraba me hicieron saber que no pasaba nada. Para mí, jugar por Argentina es muy lindo y es por eso que creo que saco lo mejor de mí", revela.
La Nación habló con las tres personas que más cerca han estado de él en esos duros momentos, su mujer, su manager y su psicólogo. "Fue un año duro porque tratamos todo el dúa de tirar para adelante para que Leo no se terminara de caer. Llegó un momento en el que no sabíamos dónde agarrarnos para salir adelante", confiesa Milagros, su mujer. "Para Leo, la Davis ha sido la soga para agarrar, hacer fuerza y salir del pozo", comenta Leonardo Alonso, su manager. Juan José Grande, su psicólogo, confesaba que "Leo tuvo muchas piedras en su camino, pero es una persona sensible y cada vez que está en el equipo, eso le hace muy bien".