Han sido bastantes días de tratamiento, pero Tomas Berdych logró evitar el quirófano. Le diagnosticaron un proceso de apendicitis hace unas cuantas semanas, durante el torneo de Cincinnati, pero los antibióticos sirvieron para contener el problema tras unos días ingresado. Esta semana vuelve a la competición en San Petersburgo, donde él mismo reconoce que ha perdido unos tres kilos de peso, pero llega con mucha confianza y ganas de hacerlo bien junto a su nuevo entrenador, Goran Ivanisevic. Llegar al ATP World Tour Finals es su gran objetivo para este fin de temporada.
Berdych reaparece con 3 kilos menos de peso y evitando el quirófano

