Cómo cambia la situación de un tenista en cuestión de meses. Pablo Andújar alcanzaba su cenit alcanzando contra todo pronóstico la final del Conde de Godó 2015 que perdió frente a Nishikori. Un año después, el conquense ha tenido que pasar hasta seis meses en el dique seco por una lesión en el codo. Ha elegido la Copa Sevilla, un torneo del circuito Challenger, para hacer su regreso a la competición. En la víspera ha tenido tiempo de conversar para el torneo sobre su proceso de recuperación, sus expectativas y sobre todo, el complicado panorama del tenis español que envejece y no está encontrando el recambio adecuado al extraordinario nivel que viene manteniendo en las últimas décadas.
Andújar está a medio camino entre la última gran generación del tenis español y la nueva, que debe portar la pesadísima carga de la generación que le precede. El de Cuenca expone su perspectiva sobre el panorama del tenis nacional. "Opino que es más desalentador que cuando yo empecé", cuenta. "Durante 20 años España ha sido el país que más tenistas ha aportado al top 100. Y ya con Nadal todo se ha magnificado", cree Andújar. Las mejores condiciones y calidad de vida de los tenistas de ahora opina que han repercutido negativamente en el rendimiento al máximo nivel de las grandes raquetas españolas que están llamadas a ser el recambio. "Yo no tenía móvil, ellos lo usan desde que tienen 14 años. Ahora todo es mucho más fácil y eso hace que no llegues a valorar todo lo que deberías lo que tienes. Los jugadores viajan con entrenador, preparador físico y fisio. En mi época cuando empezaba compartíamos equipo y ni siquiera teníamos fisio", recuerda el que llegara a ser número 32 del mundo en 2015.
Pero Pablo Andújar va más allá. Considera que en España no se han hecho bien las cosas. "No ha existido un proyecto donde se trate de formar grandes jugadores y estrellas del tenis. Yo nunca llegué a recibir ayuda de la federación. Deberíamos fijarnos en otras federaciones como la francesa o la australiana. Podríamos formar un proyecto de futuro donde se apoye la formación de los jugadores", opina Andújar.

Metidos ya en su período de recuperación, el conquense ha sabido como aprovechar el tiempo ahora que ha estado parado seis meses. "He aprovechado para hacer cosas que me apetecían. Me he sacado el carnet de barco y he viajado con mi novia a Israel. Pero he echado de menos sentirme tenista, y es ahí cuando de verdad valoras las 30 semanas al año que te pasas viajando por el mundo. Te sientes un privilegiado por poder hacer lo que te gusta", asegura.
Y admite que eligió la Copa Sevilla para retornar a la competición porque era el momento ideal dados los plazos de recuperación que se había marcado. "Tras operarme sabía que tenían que pasar cuatro o cinco meses para volver a estar sano. Para utilizar el ránking protegido hay que esperar seis meses que justo se cumplieron la semana pasada. Es una fecha perfecta, estoy en Sevilla, cerca de mi casa en España, a gusto. Es un buen lugar y un buen momento para empezar de nuevo", cuenta Andújar que ha destacado el gran nivel del torneo, con muchos jugadores jóvenes y prometedores junto con otros más veteranos y curtidos.

