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Rafa Nadal estrena el techo del US Open con una contundente victoria

Nacho Mühlenberg - 1 sept 2016 | 05:53

El español venció a Andreas Seppi en un partido histórico: por primera vez se jugó en el Artur Ashe de Nueva York con la pista totalmente cubierta.

Rafael Nadal impuso un gran ritmo de pelota y venció con solvencia a Andreas Seppi por un marcador de 6-0, 7-5, 6-1 en la segunda ronda del US Open. El español disputó un gran partido, dejó buenas sensaciones, estuvo con mucha chispa en su tenis y resolvió por la vía rápida. Seppi no hizo mal encuentro pero se encontró ante un muro que siempre exigió devolver una pelota más y que batalló como un ‘teenager’.

El catorce veces campeón de Grand Slam recuperó su condición física después del desgaste de los Juegos Olímpicos y volvió a sentirse ágil y fresco de piernas. Nadal está totalmente recuperado y gran prueba de ello es el partido de esta noche en Nueva York. El balear estuvo eléctrico, explosivo y rápido en sus movimientos y esto le permitió desplegar un gran tenis, tal vez uno de los mejores de la temporada sobre pista rápida.

El primer set duró 39 minutos y fue una lección de contundencia de Nadal. Sin unos números espectaculares (12 errores no forzados y 10 tiros ganadores), el mallorquín fue capaz de controlar en todo momento al italiano. Lo maniató, lo desgastó, lo hizo correr de lado a lado. Se esforzó por hacérselo pasar mal. Su objetivo era que Seppi se moviera y sintiera que en todo momento iba a merced de lo que Nadal proponía. Y así fue. El diestro no realizó un mal set pero aún así se comía un ‘rosco’.

En la segunda manga, Seppi fue capaz de ganar su primer juego, de romperle el saque al español y esto lo animó. Se sintió que era capaz de hacerle más fuerza al ex número uno del mundo. Conectó más tiros ganadores, se atrevió a arriesgar y esto puso en algo más de aprietos al zurdo. En esta manga se vivió un hecho histórico: por primera vez en la historia del torneo se cerró el techo del estadio Artur Ashe. El marcador iba 3-3 y una llovizna hizo que Nadal y Seppi fueran los protagonistas del primer duelo ‘indoor’ en el torneo neoyorquino.

Dejando de lado el techo, tenísticamente el partido no tuvo mucha más historia que el oasis tenístico de unos pocos juegos en la segunda manga en los que Seppi ofreció resistencia. Lo otro fue todo de Nadal. Él hizo que el italiano se sintiera un junior ante todo un campeón. Pasó la mano hacia delante con la derecha, tiró con confianza con el revés y se movió como los ángeles.

El tercer set fue un mero trámite para el español. Nadal liquidó a Seppi, que se vio rendido ante el tenis avasallador del zurdo, y el partido acabó con un marcador de 6-0, 7-5, 6-1. Rafael se ganó el billete a la tercera ronda con un tenis que dejó boquiabierto a más de uno. El español, que chocará en la siguiente instancia ante el ruso Andrey Kusnetsov, está agarrando más confianza, un mejor tenis y se vuelve una amenaza para cualquier tenista del cuadro.