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Una amistad olímpica

Rafa Nadal y Marc López reflejaron una emoción contrastada después de colgarse el Oro Olímpico. “Soy el hombre más feliz del mundo”, afirmó el catalán.

Imaginen representar a tu país. Imaginen hacerlo en unos Juegos Olímpicos. Disputar una final olímpica y acompañado de uno de tus mejores amigos. Imaginen ganarla, colgarte el Oro. Imaginen todas estas cosas juntas en una mista tarde, en un solo instante. Más o menos es lo que vivieron Rafael Nadal y Marc López en los Juegos Olímpicos de Río 2016 al proclamarse campeones olímpicos de dobles masculinos. Una hazaña que quedará grabada en la historia de nuestro deporte.

"Hace 25 días estaba sin entrenar. En casa. No podía pegar de derecha. No podía imaginar nada esto. Soñaba con poder competir algo y llevar la bandera de mi país. No quería renunciar a esto pero tampoco a llevar la bandera y no competir”, afirmó Nadal tras acabar el partido. "He llegado a esto sin entrenar; solo he entrenado aquí y dos días en Mallorca, esto tiene un mérito enorme para mí. No he podido representar a mi país todo lo que he querido pero cada vez que lo hago me siento bien y feliz", confesó.

"Marc y yo no hemos jugado últimamente mucho porque Marc se ha afianzado con Marcel Granollers y Feliciano López como una de las mejores doblistas del mundo. Nos fallan los automatismos pero lo suplimos con intensidad. Estoy feliz por jugar con mi mejor amigo y en un momento único", manifestó el doble campeón olímpico.

Y luego está Marc, el hombre que ha tenido que correr, la mayoría de las veces, con la peor parte de la derrota, la de la culpa. Mientras tanto, por encima de las críticas, el catalán cabalga con un Roland Garros, una Copa de Maestros y ahora una medalla de Oro a las espaldas. Una trayectoria envidiable para quien dicen es el mejor doblista de la historia de nuestro país.

"Cabía la posibilidad de que Rafa jugara con Fernando Verdasco y yo con Feliciano López. Al final ni Fernando ni Feliciano vinieron a Brasil y Conchita contó conmigo para jugar con Rafa. Es la mejor pareja que se puede tener”, celebraba Marc a los micrófonos de EFE. “He tenido cuatro años muy buenos con Marcel y ahora estoy muy bien con Feliciano. Con Rafa hacía tiempo que no jugaba pero hemos hecho buenos resultados y desde el inicio no se ha notado que no hemos jugado juntos. Todo ha salido bien".

"Conocí a Rafa cuando tenía catorce años y me dijeron que era muy bueno. Ya despuntaba y jugué un set con él y le gané 6-0”, recordaba el de Barcelona en modo de anécdota, una historia que siempre ha acompañado a esta pareja. “Me siento increíble. Para mí era una ocasión única. Jugar con Rafa un momento único. Con mucha ilusión tener esta medalla en el cuello es una sensación única. Soy el hombre más feliz del mundo ahora mismo", concluyó.