Varias jugadoras se quejaron a la marca Nike de que los vestidos que habían diseñado eran demasiado "sueltos", lo que hacía que se viera más de lo debido, la compañía declaró que retocaría los vestidos para que jugaran de forma más confortable pero tras los primeros días de competición, lo cierto es que las tenistas no se encuentran nada cómodas. Katie Sawn, durante su partido ante Timea Babos, se le pudo ver ajustándose el vestido todo el rato y llegó incluso a metérselo por dentro de la prenda que usaba por debajo, para no enseñar más piel de la que debía.
Serena Williams y Sabine Lisicki se han negado a usarlo, mientras otras como Caroline Garcia, Eugenie Bouchard o Lucie Safarova, han tenido que ponérselo mientras varias fotos cazaban cómo se les llegaba a ver su abdomen incluso al golpear la pelota. En las redes sociales se preguntan qué clase de ajustes hicieron en Nike ya que no parece que el problema se haya solucionado.


