El buen momento de Andy Murray, pese a perder las dos primeras finales de Grand Slam del curso, solamente se podía mejorar con un aliciente: Ivan Lendl. Desde que ambos anunciaron su segunda oportunidad profesional, la gente no habla de otra cosa. Esto lo ha aprovechado muy bien el diario The Telegraph para entrevistarse con el británico y repasar su carrera, su compartamiento y, cómo no, el regreso del checo a su equipo de trabajo.
“Ivan es el mejor entrenador que he tenido debido a que en el deporte todo se basa en lo bueno que son tus resultados, y los resultados que he tenido con Iván fueron los mejores. Hasta el momento nunca había ganado un Grand Slam e Ivan había pasado por muchas experiencias idénticas a las mías. Al hablar con alguien como él, alguien que parecía ser increíblemente fuerte mentalmente, fue bueno saber cómo se sentía antes de esas finales de Grand Slam y tras fracasar tantas veces”, afirma el de Dunblane durante la charla.
“Él perdió 11 finales de Grand Slam. Yo he perdido ocho, pero es que hubo jugadores mejores que yo que han perdido más. Fue bueno tener a alguien así que podría normalizar estas caídas, que sea de buen perder en lugar de simplemente decir: ‘Oh, esto es un desastre’. Con Ivan todo ha girado acerca de aprender de los errores, aprender de las pérdidas”.

Doce años en la élite colocan a Andy como uno de los veteranos del circuito, algo que ya le obliga a responder cuestiones sobre una idea de retirada. "Cuando era más joven solía jugar mucho a fútbol, solía hacer un poco de karts y también he jugado un poco al billar. Hoy en día solo hago tenis, pero no sé lo que haré cuando termine. Tal vez esa sensación de competitividad es algo que se obtiene de cara a tu próximo trabajo", analiza el número dos del mundo, alguien que todavía está enamorado del tenis.
“Lo que me gusta del tenis es el sistema de puntuación y el hecho de que siempre se obtiene un ganador concluyente. En los deportes de equipo, por ejemplo, es algo subjetivo el tema de quién es el mejor jugador. Ronaldo y Messi no compiten directamente uno contra el otro, son sus equipos. Incluso el boxeo ofrece alguna duda, donde alguien dice que este tipo ganó y uno dice que ganó el otro. En el tenis es mucho más simple, pero también es difícil, porque es un gran deporte global y los chicos de la parte superior actualmente son algunos de los mejores de todos los tiempos”, advierte el menor de los hermanos Murray.
"He estado cerca de ganar todos los Grand Slams y por desgracia los otros chicos (Federer, Djokovic y Nadal) lo han hecho en mi lugar. Sin embargo, cada vez que he conseguido ganar en un gran evento también lo hice venciendo a uno de ellos, o tal vez a dos. Así que tal vez mis logros significarán un poco más el día que deje de jugar”, confiesa el campeón del Us Open 2012 y Wimbledon 2013, además del Oro Olímpico en Londres.

Durante la entrevista, también hay lugar para tocar el tema familiar, el de unos padres que, pese a estar separados desde hace muchos años, siguen brindándole todo el apoyo. "Hablo con mi madre todo el tiempo, pero más sobre cosas de la familia. Tratamos de tenis a veces, estoy interesado en su opinión porque ella tiene mucha experiencia, pero creo haberle pedido ayuda específica un par de veces en los últimos ocho o nueve años. Cuando hablo con mi mamá y papá son más propensos a decirme que están orgullosos de lo que estoy haciendo, que me quieren y que lo estoy haciendo bien. Incluso cuando las cosas no funcionan, como ocurrió en el Abierto de Francia, me dicen que lo importante es que di todo lo que tenía", manifiesta el de 29 años.
"Todavía siento que mis mejores años están por llegar. Una vez que se deja de aprender, una vez que deje de mejorar, significará que estoy acercándome al final. Si yo pongo todo el esfuerzo en ir a entrenar y siento que no estoy mejorando, o incluso que estoy empeorando, será difícil motivarme a mí mismo. Sin embargo, todavía me gusta todo lo relacionado con esta vida, eso es lo más positivo", concluye el escocés.

