Breadcrumb
Kvitova desconecta a Muguruza y deja Stuttgart sin españolas
La española cede ante una espléndida Kvitova pero mostrando unas lagunas mentales preocupantes. La checa a semis por 6-1, 3-6 y 6-0 en un festival de tenis directo.
Tremendo duelo de pegadoras entre Kvitova y Muguruza en el que la checa ha demostrado más cabeza y regularidad. Se ha impuesto por 6-1, 3-6 y 6-0 en 1 hora y 40 minutos, desplegando un tenis muy alegre y potente, desarbolando a una Garbiñe que reaccionó bien en el segundo set pero que volvió a las desconexiones mentales y a las dudas en el definitivo, para hundirse por completo.
Un duelo y unas condiciones (bajo techo y una tierra muy compacta) que invitaban a pensar que iba a ser un partido más propio de la hierba que de la arcilla. Y efectivamente, así sucedió. En los primeros compases ambas ya demostraban que los peloteos iban a ser reducidos a tremendos palos planos sin mucha preparación de los puntos. La checa avisaba de entrada de sus intenciones, creando problemas en el saque de la española. Ahí Muguruza lograría el único juego del primer set. Quien lo diría. Un choque que parecía propicio para ver desempates.
Kvitova se despegó en el marcador en el cuarto juego quebrando el saque de Garbiñe. Muy consistente desde la línea de fondo, tirando con mucho acierto, sin dar respiro a la caraqueña. Y con el saque, ya se sabe. La de Bilovec no da alternativa cuando está fina. Un 73% en el primer set de primeros y machacando el segundo saque de Muguruza, que apenas ganó poco más del 20%. Caía un segundo break para la centroeuropea, cómoda como hacía tiempo que no se la veía, acostumbrada a empezar los partidos fallona y desconectada. Todo lo contrario. Anulando por completo a Muguruza, que no encontraba la manera de salirse del asedio de golpes duros de Petra. En poco más de media hora cerraba la checa por 6-1 el primer acto. Visto y no visto.

Mejoró sensiblemente Muguruza en el segundo set. Intentando ser ella la que dominase. Aún así, el verdadero peligro seguía llegando de la raqueta checa. Dispuso Kvitova de bola de rotura para ponerse 3-1 y dejar casi sentenciada la cita. Muguruza resistió y a partir cambió el devenir de la manga. Aprovechaba su oportunidad al resto en un gran juego, siendo muy agresiva y sirviéndose de un pequeño bajón de la centroeuropea.
Tremendo cómo se volteó la situación. Muguruza rápidamente se colocaba 5-2 y en disposición de cerrar al resto de la manga, cuando la había empezado con la misma dinámica negativa que la primera. La garra de la hispano-venezolana fue clave para sobreponerse. No pudo ser al resto pero sí al saque donde Garbiñe empataba el partido a un set por 6-3. Más rápida de piernas, con más chispa, y sobre todo, con más convicción, algo que a veces le falta a la número 4 del mundo.

Los detalles son fundamentales en un choque entre jugadoras tan agresivas y tan parecidas en su forma de jugar. Y concretamente un par de detalles en el segundo juego del tercer set ponía a una ascendente Muguruza contra las cuerdas de nuevo. Una jugada mal ejecutada en la red y una doble falta, lo que sumado a una Petra de nuevo activada y mandando con autoridad y potencia convertían el break y el 3-0 a continuación para la zurda de Bilovec, que estrena entrenador en este torneo de Stuttgart.
Un nuevo mazazo llegaría tras la pausa. Las palabras de Sam Sumyk no parecieron surtir efecto en la española que llenó de errores rápidos, lo que suponía fortalecer aún más la autoestima de Kvitova. Tras varias opciones desperdiciadas, la checa hacía el 4-0, dejándola casi a la orilla de las semifinales de Stuttgart. Lo que parecía ser una manga final muy atractiva y disputada, se quedaba en un monólogo de la checa aún mayor que el visto en el set inicial. Muguruza estaba en ese plan en el que desea salir corriendo de la pista o que la tierra la trague. Un nuevo juego al saque sin alma, perdida y tirando bolas fuera y el rosco que caía por su propio peso. Juego, set y partido para Kvitova en un choque muy extraño, especialmente por la actitud tan intermitente de la española que sigue padeciendo lagunas mentales muy preocupantes. Por lo demás, espléndida Kvitova en líneas generales. Será una durísima rival para Angelique Kerber en las semis.