Stan Wawrinka es un hombre atragantado con los dos primeros Masters 1000 de cada temporada. El jugador suizo, cuyo tenis se transforma cuando compite en grandes citas, tiene un problema en los torneos de una categoría menor. En los últimas cinco temporadas, entre Indian Wells y Miami, Stan únicamente ha pasado de octavos de final en una ocasión (Florida, 2011), algo que también le ha sucedido en Canadá. De las 41 ediciones de eventos Masters 1000 que Stan ha disputado desde 2011, sólo en 14 ha logrado competir en cuartos de final. Una cifra realmente baja.
Su entrenador, Magnus Norman, artífice del cambio de mentalidad y ambición en el hoy doble ganador de Grand Slam, ha dejado una pequeña nota en su página web donde reconoce que, como tantas otras veces, Miami no ha sido una semana idónea para su discípulo. Y se pregunta por qué. Como coach, Norman acepta el desafío que viene por delante -la temporada europea de arcilla- y admite que trabajará para intentar corregir esta irregularidad de un jugador que sí saca lo mejor de su talento y competitividad en escenarios importantes.

"No, Miami no ha sido nuestro torneo este año. La derrota ha supuesto un gran revés y lo primero que te preguntas como entrenador es "¿Qué podría haber hecho para que no ocurriera esto?". Siempre tomo la responsabilidad cuando mis jugadores no rinden como esperamos. Lo que trato de hacer es analizar las causas probables, hablar de ello, aprender de ello y seguir adelante! Tratar de ser mejor la próxima vez. Tenemos que tratar de recuperarnos".
Wawrinka es un jugador mental y tácticamente algo particular. Es habitual ver cómo saltan las alarmas en rondas tempranas de Masters 1000 ante jugadores de ranking inferior. Al contrario que otros jugadores que presentan una notable estabilidad en su juego y en su mentalidad para saber vencer a los que le suceden en estatus, Wawrinka es más irregular. Capaz de ganar Chennai y Dubai este año ante jugadores inferiores, con gran autoridad, para ceder ante Goffin y Kuznetsov esta temporada, Haase, Anderson o Mannarino en el pasado. Ese 'día a día' sigue siendo su gran asignatura pendiente para mostrarse como alternativa real a todo.
Por lo pronto, el suizo, que presenta un récord de 15-4, prepara ya su desembarco en la tierra batida europea. Así cerraba el propio Norman su nota: "El próximo torneo para Stan será en Mónaco, en arcilla, seguido de los Masters 1000 de Madrid y Roma, para terminar la gira antes de Roland Garros en el ATP Ginebra".

