Extrañas decisiones las que está tomando la ITF con respecto al cambio de nacionalidades de algunos tenistas. En su último informe ha emitido su veredicto sobre los tres casos que andaban pendientes de resolución. Dos de ellos han sido negativos, los de Aljaz Bedene y Maxim Dubarenco y uno positivo, el de Daria Gavrilova. La Federación Internacional de Tenis aplica una regla establecida en 2015 y que impide que un tenista que hubiera jugado previamente por su país de origen en Copa Davis, Fed Cup o Juegos Olímpicos pueda hacerlo bajo una nueva bandera.
Esta regla ha sido objeto de bastante controversia en el mundo del tenis. Muchos jugadores han quedado muy descontentos con ella. Y es que muchos de los que piden jugar por un nuevo país ya se encontraban en una situación en la que disponían de la ciudadanía de ese país en cuestión Casos como los de el esloveno de nacimiento Aljaz Bedene o la croata Ajla Tomljanovic. Ninguno de los dos podrá representar a sus nuevos países, que son por los que juegan actualmente. Bedene por Gran Bretaña y Tomljanovic por Australia.
Ambos ‘cayeron’ en el error de jugar algunas series de la Copa Davis y la Fed Cup por sus anteriores banderas. Si bien lo hicieron previamente a que se instaurara la nueva regla e incluso adquirieron la ciudadanía con anterioridad, la ITF no ha convenido aceptar sus solicitudes.

Por el contrario ha tenido diferente rasero con tenistas como la ahora australiana Daria Gavrilova. Dasha no tuvo la oportunidad de disputar la Fed Cup en su día por el país que la vio nacer, Rusia, ya que coincidió con una época esplendorosa para el tenis de aquel vasto país. Por tanto, Gavrilova si podrá defender los colores de Australia a partir de este año. Recordemos que no ha adquirió la ciudadanía del país oceánico hasta diciembre de 2015.
En marzo de 2015, ESPN.com recogía unas declaraciones del sudafricano Kevin Anderson al respecto de esta regla impuesta por aquellas fechas. Anderson es miembro del consejo de jugadores de la ATP y ha tenido desde hace mucho tiempo la posibilidad de defender a Estados Unidos ya que posee la ciudadanía americana desde que disputara en su día las ligas universitarias en el aquel país. “Personalmente no soy fan de esa regla. Hay ciertos tenistas que vienen de país donde es muy difícil jugar. Ellos podrían haber jugado Copa Davis cuando tenían 17 o 18 años y después darse cuenta de que es realmente complicado para ese país ir a algún sitio, pudiendo en cambio moverte a otro lugar, tener la ciudadanía y jugar durante 10 años”, comentaba entonces el sudafricano.
Esta regla de la ITF seguirá dando que hablar y dando quebraderos de cabeza a jugadores y a la propia organización del tenis mundial. La idea de la ITF parece ser que quiere que no exista una desbandada de países más humildes hacia los más poderosos y así mantener un cierto equilibrio en las competiciones por naciones. Pero también debería pensar en los propios jugadores, que aspiran a más y que necesitan en muchos casos, y no siendo un plato de buen gusto, emigrar y labrarse una vida tenística lejos de su país natal para poder triunfar y tener más posibilidades en el difícil mundo del tenis.

