Indian Wells es uno de los más longevos y prestigiosos torneos que el tenis profesional cuenta en sus circuitos, tanto masculino como femenino. Fundado en 1974 por el puertorriqueño Charlie Pasarell, el torneo siempre fue una oportunidad proclive a la victoria local y al jugador de pista rápida. Para el jugador español, llegar a rondas finales en el desierto californiano era poco menos que tabú. Hasta el año 2000 no fue Alex Corretja, y posteriormente Nadal hasta en tres ocasiones, el que actualizó uno de los mejores momentos en la carrera del gran José Higueras.
De entrada, Indian Wells no ha sido históricamente un torneo fácil para los intereses españoles. Únicamente lo han coronado 3 jugadores (Higueras, Corretja y Nadal), y tres finalistas más (Conchita Martínez en dos ocasiones, Emilio Sácnhez Vicario y Carlos Moyà). Para todo hubo na primera vez. Y eso ocurrió en 1983, en su décima edición.
Quizás haya sido José Higueras el más relacionado con la cultura norteamericana de entre todos los jugadores españoles que han tenido éxito a nivel profesional. Casado con una californiana, y afincado en Palm Springs desde 1981, Higueras se empapó de todo lo que vivía el gran motor del tenis mundial: Estados Unidos. Sin embargo, su juego se reconocía por presentar los rasgos característicos de un jugador de arcilla. Había sido semifinalista de Roland Garros y no le hacía demasiada gracia jugar el Open de los Estados Unidos.

(José Higueras en Wimbledon. 1977)
Aquella edición de Indian Wells en 1983 fue algo atípica. Por aquel entonces se jugaba en La Quinta, una zona diferente a la de hoy, y se denominaba Congoleum Classic. El torneo cambiaba cada pocos años de ubicación dentro del estado de California: Tucson, Palm Springs, Rancho Mirage, La Quinta y finalmente Indian Wells (desde 1987).
De entre los mejores del mundo, las verdaderas estrellas, únicamente acudieron Jimmy Connors o Yannick Noah. Lendl y McEnroe no disputaron el torneo, valedor para el Volvo Grand Prix, precursor del circuito ATP actual. Sí se encontraban jugadores de gran renombre como Gottfried, Henri Leconte, Raúl Ramírez o Brad Gilbert.
Higueras fue partido a partido eliminando a jugadores locales, que plagaban cada cuadro disputado en suelo estadounidense. Tanto fue así que todas las rondas que disputó el granadino fueron ante norteamericanos: Jimmy Brown, Matt Anger, Tom Gullikson (ex entrenador de Pete Sampras posteriormente), Sandy Mayer, Mike Bauer (verdugo de Connors en R2) y Eliot Teltscher. Aunque 1983 fue el último gran año en la carrera de Higueras, fue aquella temporada en la que consiguió ser el primer jugador español -único en lograrlo en las primeras 26 ediciones-, en salir campeón del llamado quinto Grand Slam.

