La muñeca rusa manchada

OPINIÓN. El ícono del deporte femenino mundial, enaltecido por seguir un guión perfectamente planificado con el fin de darle oxígeno a su carrera. 

Nacho Mühlenberg | 10 Mar 2016 | 13.31
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.

Streaming ATP Hamburg MD en directo
🎾 Romboli/Seggerman vs McDonald/Schoenhaus
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Siguen sin atenuarse las aguas en el caso del positivo de Maria Sharapova. No se bajó la euforia de las últimas 72 horas, probablemente las más intensas en la vida de la tenista rusa, y continúan apareciendo repercusiones, datos y especulaciones al respecto. Y no es para menos, porque por primera vez en la historia del tenis se tocó a una megaestrella mundial, a la jugadora más marketinera de este deporte.

Con el paso de las horas, y tras la conmoción mundial, florecieron diferentes comentarios, opiniones y sensaciones de la gente del tenis. Jugadores, exjugadores, periodistas y aficionados a este deporte, entre otros, fueron dejando su punto de vista del caso de doping más sonado de la historia del tenis.

Por diversas vías se enalteció a la tenista rusa por confesar públicamente que había dado positivo en un control antidopaje. El hecho de admitir la culpa fue tratado de forma heroica, valiente y franca.

Serena Williams, conocida por no tener una relación de amistad con Sharapova, comentó: “Maria asumió toda la responsabilidad y creo que eso muestra mucho coraje, mucho corazón. Le deseo lo mejor”. Madison Keys, 24º del ranking mundial, fue por una línea similar a la de su compatriota y ensalzó a la rusa catalogándola de “elegante”. “Maria lo ha llevado hoy como una verdadera campeona. Muy elegante por su parte después de haber cometido un error sin intención".

¿Reconocer que se ha saltado el reglamento es motivo de honra y de distinción? Curioso que se alaben estas maniobras cuando expresar públicamente lo que se hace bien no tiene premio ni socialmente está tan aceptado. Ahora bien, cuando uno se embarra y antes del tsunami busca algo de altura en la que poder sobrevivir tiene luz verde y genera aplausos. Se pierde entre los nubarrones que el objetivo final de esta trama no es otro que evitar quedar sepultada de por vida.

Se habla de soberbia cuando Djokovic admite que está jugando el mejor tenis de su vida. De falsa humildad cuando Nadal comenta que va partido a partido. O de arrogancia cuando Federer, en sus mejores épocas, se sinceraba y exponía que se veía favorito para conquistar según qué torneo. Lo bueno pica y lo malo se ensalza.

Y entre tanta hipocresía, resulta llamativo y peculiar que un ‘producto’ como Sharapova, que genera en torno a los 30 millones de euros anuales y que funciona si ella está sana y compitiendo en los terrenos de juego, pase por alto una carta de la World Anti-Doping Agency (WADA). En la que precisamente no le desearán un feliz 2016, sino que más que probablemente contendrá información de vital importancia para su negocio.

¿Por qué sale Sharapova a la palestra y comunica su positivo al mundo? Por el simple hecho de que no hacerlo probablemente hubiera sido el adiós definitivo al tenis y podría haberse ganado cuatro años de sanción.

Sharapova, bien asesorada en este caso, se anticipó a la ITF, admitió la responsabilidad total, tildó de error propio el consumo del Meldonium y argumentó que no se trataba de sacar rendimiento deportivo alguno sino que era ingerido por prescripción médica.

La rusa siguió perfectamente todos los pasos necesarios para que la sanción pase de cuatro años a que tenga números de quedar en apenas unos meses. Primero, asumió la negligencia. Segundo, confesó inmediatamente una vez se conocieron los resultados del control. Tercero, proporcionó “ayuda sustancial” a las autoridades antidopaje. Todas ellas con un único fin: no arruinarse la carrera ni verse obligada a retirarse de la forma más sucia posible.

Con el objetivo de seguir funcionando deportivamente y para que la máquina de generar millones de dólares siga engrasada, Sharapova acató órdenes y cumplió con el guión estipulado. Esa sinopsis que, a pesar del positivo, la deja vestida de seda como una exquisita muñeca rusa laureada por sus actos de valentía.