Un terrícola a tener en cuenta

Dominic Thiem inclina a Nicolás Almagro en la final del torneo de Buenos Aires y suma su cuarto título ATP. Todos sobre tierra batida.

Fernando Murciego | 14 Feb 2016 | 21.03
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.

Streaming ATP Halle MD en directo
🎾 Galloway/Peers vs Schnaitter/Wallner
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Después de trece temporadas consecutivas coronando a campeones españoles y argentinos, el torneo de Buenos Aires vio como un austriaco se saltaba todas las normas y se adjudicaba el título porteño ante Nicolás Almagro (7-6, 3-6, 7-6). El murciano, que remontó un igualado primer set, tuvo ventaja de 2-0 en el parcial definitivo pero el joven Dominic Thiem supo aguantar el temporal y se adjudicó el cuarto trofeo profesional de su carrera. Por cierto, todos sobre tierra batida.

Dice la maldición que si ganas a Rafael Nadal en un torneo, en la siguiente ronda te toca hacer las maletas e irte a casa. Solamente Novak Djokovic se ha curado ante esta afirmación, por lo que Dominic Thiem entraba a la final de Buenos Aires con el miedo de quedarse pequeño ante este reto. Enfrente lucía Nicolás Almagro, un hombre capaz de inclinar a dos top10 en polvo de ladrillo de manera consecutiva y con ganas de recuperar los brotes verdes que años atrás había sembrado en esta Gira Dorada. Los reveses a una mano iban a echar fuego aunque, como siempre, lo más importante sería el factor mental.

Ambos apretaban con el servicio pero dejaban de vez en cuando la puerta abierta para cederlo. Puertas que nunca se llegaron a cruzar en el primer set, ya que tuvo que ser el desempate el que decidiera quién daría el primer pasito hacia el título en esta final. Fue Thiem, con mucha más entereza, la misma que perdió en el segundo acto con el 3-3 y que ya no recuperaría hasta dejar ir cinco juegos consecutivos. Dominaba Almagro en el definitivo por 2-0, con el pescado aparentemente vendido debido a la enorme diferencia experimental entre ambos. Pero no, aquello solo causó una dosis de energía en la raqueta del austriaco para volver a meterse en el encuentro y terminar metiéndose también el título de campeón en un segundo tiebreak cargado de emoción.

Cuarta corona ATP para el joven Thiem que solo sabe ganar en tierra batida, una superficie donde se defiende a las mil maravillas recordando a uno de sus maestros, Thomas Muster. La tradición española en Buenos Aires llegó a su fin (llevaban siete años saliendo campeones de nuestro país) a manos de un austriaco que tiene pinta de querer comerse el top10 más pronto que tarde. Ni si quiere la maldición de Rafael Nadal ha podido con este talentoso diestro que tras el triunfo de hoy seguro que muchos ya le imaginan, algún año de estos, haciendo grandes cosas en Roland Garros. No será la última vez que reciba un trofeo con las zapatillas marcadas de arena. Recuérdenlo.