Rafael Nadal derrotó a su amigo Juan Mónaco en su debut del torneo de Buenos Aires en un encuentro donde le vimos tomar una pastilla. "Hace muchísima humedad aquí y durante un momento me sentí mal de la barriga", comentó el español que no le dio mayor importancia al contratiempo. "Consulté al doctor del torneo y me dio algo para que me lo tomara".
Sobre el partido ante Mónaco, Nadal declaraba que está "acostumbrado a tener que jugar contra amigos como él". "Era un partido especial porque era un torneo donde regresaba tras un tiempo fuera de las pistas y también por poder volver a Buenos Aires, que es una ciudad muy linda donde me siento muy acompañado", añadía el número 5 mundial que destacó el nivel que mostró Pico en su regreso. "Me alegro de verle bien, sano. En el segundo set él estuvo cerca de ganarlo. Tuve que apretar para sacar lo mejor, sobre todo con 5-4 en cada uno de los dos sets".
Cuestionado sobre cómo se construye un ganador, Rafa respondía: "Nadie gana eternamente. Para diferenciarse del resto o vencer más que todos hay que trabajar mucho para ello pero hay que nacer con algo especial. Para llegar a ser Messi o Maradona no se hace únicamente trabajando. A ganar se aprende ganando".
Preguntado sobre si la pelota o las pistas están lentas o pesadas, Rafa respondía: "No, hay humedad pero la pelota pica mucho. Yo no la veo lenta para nada". A lo que sí hizo referencia Nadal fue a tener que jugar al día siguiente en el turno de tarde después de acabar a las 12 de la madrugada. "Tener que jugar a las 16.30 de la tarde con toda la humedad y el calor no me gusta, pero no hay otra opción ya que él juega el dobles. Lorenzi es un rival complicado y te puede poner en problemas", concluyó el mallorquín.

