Pennetta: "Para los hombres es más fácil compaginar tenis e hijos"
Flavia Pennetta asiste al Argentina Open, valorando su nueva vida y admitiendo que los deseos que quiere cumplir eran incompatibles con seguir compitiendo en el circuito
Flavia Pennetta está disfrutando de una nueva vida tras su retirada del tenis profesional. Pero no por ello lo está haciendo alejada de las pistas. La italiana se encuentra en el Argentina Open acompañando a su pareja, Fabio Fognini, eliminado en primera ronda a manos del argentino Federico Delbonis. Desde allí ha concedido una entrevista al diario argentino La Nación, donde repasa, entre varios temas, cómo de diferente es para una mujer con respecto a un hombre compaginar el tenis con hijos y familia.
Siempre con una relación estrecha entre ambos países, la italiana adora volver a Buenos Aires, país que vio nacer a Gisela Dulko, pareja de dobles durante años de la de Brindisi. "Tengo mucha conexión con este país, pero desde hacía tiempo no venía. Desde 2011, por la boda de Gisela (Dulko) con Fernando (Gago). Afuera y en la pista fuimos unidas. De 2008 a 2012, cuando ella se retiró, fue intenso. Nos llevábamos perfectamente en la cancha por ser diferentes. Ella era más tranquila que yo, pensaba antes de hablar; yo soy más impulsiva, más guerrera, me atrevo más, y ella se arriesga menos. Fue una buena sociedad".
Vuelve a detenerse Pennetta en cómo pensó en dejarlo todo tras el US Open. "Sí, llegué sabiendo que allí iba a anunciar mi retiro. Venía pensándolo, madurándolo poco a poco. Fue difícil dar el paso, pero no estoy arrepintiéndome en ningún momento. Claro que a veces se me hace difícil ver a las chicas jugar y llenar los espacios en blanco. Pero necesito tiempo, porque es un cambio de vida muy grande. Hasta ahora estoy disfrutándolo. Hubo mucha sorpresa, pero la gente dio valor a que tuve el carácter suficiente para transmitirlo. Muchas veces, después de ganar una cosa así, se puede pensar en tirar un añito más. Pero no, no, yo estaba convencida y feliz por lo que estaba viviendo. Ya lo había decidido".
Ahora quiere vivir de manera diferente, un modo de vida para el que tiene una reflexión que contrasta con lo que sí pueden llevar a cabo los tenistas masculinos. "Como en todos los deportes de elite, hay que hacer elecciones, y para las mujeres es más difícil en general. La mujer, entre comillas, no puede seguir teniendo una vida normal. Es más difícil ver una tenista que viaja con su novio o que tiene hijos y sigue jugando. En este sentido, para los hombres es mucho más fácil. Entonces llega un momento en que la mujer tiene que parar y decidir qué hacer. No es que el día de mañana termina de jugar y puede casarse y quedar embarazada, no. Son cosas que van construyéndose.
Pennetta también explica cómo se ve el juego y la competición desde fuera, desde la grada. "Estoy en otra etapa, seguramente más relajada. Me pongo muy nerviosa viendo los partidos desde la tribuna, aunque intento que no se note. Desde afuera se ve todo mucho más fácil; los errores aparecen más claros y también las soluciones. Y cuando uno está en la pista no se da cuenta de lo que sucede, porque está enfocado en sí mismo, en lo que le sale bien o mal. Es cierto que no me gusta ver tenis, me aburre ver un partido, mucho. Sí que me veo con chicos en el futuro; la formación me encanta. Pero en este momento es importante que me centre en mí. El cambio de vida ha sido muy grande; es justo que encuentre un equilibrio en mi nueva etapa".