Cinco Grand Slams de los últimos nueve pertenecen a Novak Djokovic, pero también a Boris Becker. Desde que ambos colaboran juntos, Djokovic ha perfeccionado tanto su tenis como su mentalidad. La impotancia del alemán es lo que recientemente ha querido subrayar John Lloyd, ex finalista del Open de Australia y ex capitán de Copa Davis británico. Para Lloyd, Becker merece todo el crédito.
En palabras a la cadena BBC, Lloyd dirige sus argumentos hacia el aspecto psicológico, clave para señalar la fiabilidad del balcánico en los grandes escenarios. "La diferencia viene marcada en términos mentales. Djokovic está convencido de que actualmente nadie puede derrotarle". El serbio acumula todo un año llegando a la final de cada torneo, en uno de los períodos más dominadores que se conocen en el tenis moderno.
"Decir que Boris tiene confianza en sí mismo es un eufemismo, y lo digo de una manera positiva. La noche antes de un partido todos tienen dudas, todos los grandes grandes jugadores tienen dudas. Pero cuando se tiene a alguien como Boris a tu lado... es una gran diferencia". Tras todo este proceso para hacer de Djokovic un jugador inabordable se ha producido un evidente dominio sobre su principal rival en los dos últimos años, el suizo Roger Federer, en encuentros a cinco mangas.
"Roger Federer no le ha ganado durante un tiempo al mejor de cinco mangas -las cuatro últimas ocasiones-. Federer lo sabe. Novak lo sabe. Con Federer nunca lo puedes saber viendo sus gestos pero es un hecho que él tiene muchas dudas al chocar con Djokovic".

