Día triste para Roger Federer tras despedirse de un nuevo Grand Slam ante el mismo rival que en los dos anteriores intentos. De nuevo Novak Djokovic volvió a sentenciar al suizo, esta vez en el Open de Australia, alejándole de esa oportunidad soñada de sumar su 18 major. El de Basilea habló en rueda de prensa del encuentro y de la superioridad actual de su oponente.
“He visto a Novak jugar muchas veces y le he enfrentado también muchas veces. Es duro empezar de esta manera desde el principio, lo único que intentas es frenar esta sangría en algún momento. Es un jugador que resta demasiado bien, como Andre Agassi. Es capaz de apuntarse dos juegos seguidos en un momento. Los dos primeros sets han ido demasiado rápido”, afirmó el helvético.
“Cuando intenté realmente hacer algo ya habían pasado 45 minutos de tremendo tenis, es complicado reengancharse. Pero encontré un camino y pude darlo un pequeño bocado al partido y empecé a jugar mejor, fue agradable. Pero evidentemente, estoy decepcionado porque no fue mi mejor día”, explicó el número tres del mundo ante la prensa.

Quizá, justo cuando mejor le iban las cosas a Federer, la lluvia se puso en su contra para frenar esa tendencia, aunque el suizo no quiso excusarse en esto. “Sí, puede ser que influyera, aunque el partido ya estaba en una situación muy complicada en ese momento. Ese impulso de ganar el tercer set me estaba ayudando pero era algo que de antemano ya sabíamos que podía suceder”, declaró con honestidad.
Donde sí se perdió el duelo fue en esas dos primeras mangas en las que solo hubo un jugador sobre el cemento. “No me importa si pierdo un set por 7-6 o por 6-1, siempre que se pierde un juego es algo negativo. Sé lo importante que el primer set cuando juego contra Novak, sobre todo en este momento en el que él es número uno del mundo. Cuando entra en una buena racha es difícil de detener”, relataba el campeón de 17 grandes.
“Al final quizá dejó caer levemente su nivel de juego, no es fácil mantener esa intensidad durante todo el encuentro. Entonces yo empecé a tener algunos puntos gratis o a ser más peligroso en sus juegos de servicio. Los márgenes son pequeños aunque no lo parezcan, pese a ganar los dos primeros sets de esta manera uno no puede relajarse, tiene que seguir jugando adelante y agresivo. Mi ritmo y mi tiempo estaban en niveles muy bajos al principio y él se aprovechó de eso durante un largo tiempo del partido”, analizaba el cuatro veces campeón aquí.

Pero Roger no se rinde y ya piensa en cómo vencerle la próxima vez. “Tengo confianza en mí mismo y no va a desvanecer rápidamente. Yo sé que no es fácil, nunca pensé que lo fuera. Pero bueno, ya sabes, al mejor de tres o al mejor de cinco… yo puedo correr durante cuatro o cinco horas, no es ningún problema. No me preocupa excesivamente el tener que entrar en peloteos largos. Ustedes lo ven desde una perspectiva diferente porque piensan que soy viejo, pero esto no es un problema para mí”, subrayó.
“Novak en estos momentos es una referencia para todos. Es el único hombre que ha sido capaz de detenerme en los últimos tiempos, también Stan en Roland Garros cuando alcanzó aquel nivel superlativo. Me hubiera gustado jugar un poco mejor, quién sabe lo que hubiera pasado, pero hoy Djokovic ha estado muy, muy bien. No hay ninguna duda”, confesó tras sumar su derrota número 50 en Grand Slam.

“Me voy con tristeza por todo lo que se vive aquí y lo único que pienso es que estoy deseando volver el próximo año. No es ningún problema el tener que volver a entrenar duro, no puedo esperar a que llegue ya el próximo curso. Todo se hace mucho más fácil cuando el público te trata así y por ello estoy decepcionado, por mis fans y también por mí mismo”, sentenció el de Basilea.

