Miedo. Es la palabra que a grandes rasgos viene generando la bielorrusa Victoria Azarenka entre sus rivales por la racha que lleva en este 2016 y por cómo la está ejecutando. Apalizando una tras otra a sus oponentes. En esta jornada la damnificada fue la montenegrina Danka Kovinic, que no pudo más que llevarse 3 juegos al zurrón. Un resultado final de 6-1 y 6-2 para Vika en 1 hora y 3 minutos escasos.
Tras la bicicleta que le endosó a Van Uytvanck y el partido de hoy ante Kovinic la de Minsk parece no tener límites. Y si los tiene, pueden residir en la raqueta de una de las nuevas sensaciones del circuito WTA como es la japonesa Naomi Osaka, que se ha cargado a la preclasificada número 18 la ucraniana Elina Svitolina. Mucha potencia y gran saque son las grandes armas que estila la nipona y que pueden poner en jaque la supremacía actual de Azarenka.

