Rafa Nadal se ha impuesto en un disputado y largo partido al gijonés Pablo Carreño en la primera ronda de Doha por un marcador de 6-7 (5), 6-3 y 6-1 en 2 horas de encuentro. Una primera ronda peligrosa para el manacorí donde se ha encontrado a un Carreño muy agresivo y convencido de sus posibilidades de cargarse al número 5 del mundo.
La primera victoria oficial del número uno español Rafa Nadal ha llegado con más incertidumbre de la esperada. Si bien la raqueta de Pablo Carreño alberga un tenis que en no mucho le dará grandes alegrías, aún se le veía blando y con falta de victorias importantes. En su segundo enfrentamiento en el circuito, el asturiano ha dado mucha guerra al manacorí, pegando con mucha consistencia y dureza a la bola durante todo el duelo. La primera manga ha sido especialmente ajustada, con nulas opciones de ambos al resto, no concediendo ni una sola bola de break, algo inaudito en dos jugadores basados en el juego de fondo y en el resto. El desempate empezó bien para Rafa pero Carreño aprovechó las dudas del balear al saque y se puso con una ventaja de 6-2 que parecía decantar la balanza claramente a su favor. Ahí se le encogió el brazo, salieron las dudas y Nadal llegó al 5-6 para acabar cediendo el siguiente punto y en consonancia la manga.

A partir de ese momento el número uno español cogió con firmeza las riendas del encuentro, adquirió una determinación que no se le había vislumbrado en el primer set y mandó desde el inicio del segundo acto. Sus tiros ganaron fuerza, impidiendo que Carreño le dominara con facilidad. Nadal se llevó la manga sin volver a ceder una bola de set a su rival y convirtiendo de 2 de 4 al saque de Carreño. Un 6-3 que parecía devolver todo a su cauce.
El comienzo del tercer y definitivo set estuvo salpicado de dudas por ambas partes, con varias roturas, entre ellas la primera del gijonés en todo el choque. A pesar de ello, Nadal acabó asegurando el saque para colocarse con 4-1 y el partido tornó claramente ya de su lado. La resistencia de Carreño había llegado a su fin y Rafa podía respirar tranquilo tras un partido complicado y en el que se vio sorprendido por el buen nivel y el atrevimiento de Pablo. Cerró la manga con un contundente 6-1 tras 2 horas exactas de encuentro.
Tras perder el día anterior en dobles, Nadal puede mirar con optimismo al futuro y empezar a preparar el partido de octavos de final que le enfrentará al holandés Robin Haase, que ya le forzó 5 sets en Wimbledon.

