Ocurrió casi de casualidad. Kurumi Nara, miembro del equipo Japón Warrior en la IPTL, tuvo que sustituir a Maria Sharapova en su partido ante Serena Williams, representante de las Filipinas Mavericks. Y allí, con ochenta puestos de diferencia entre ambas, la nipona tumbó a la estadounidense por un sorprendente 6-4.
"No puedo creer que haya ganado a Serena, estuve todo el día nerviosa por tener que enfrentarla. Estoy entusiasmada con jugar las próximas tres semanas ante jugadores importantes y experimentados, mi objetivo es aprender, ganar y jugar un mejor tenis este año gracias a esta exhibición", afirmó la número 81 del mundo.

