Veinte añitos contemplaban al checo Tomas Berdych (Valasske Mezirici, 1985) el día que consiguió alzarse con su primer corona de los por entonces Masters Series. No era preciso ser un visionario para aventurarle una más que exitosa carrera. Tenía golpes letales por todos lados, buena movilidad para medir casi dos metros y una exultante juventud. Un nuevo IvanLendl en ciernes. Pero, pasada una década ya aquella gesta y viéndolo todo con la perspectiva del tiempo transcurrido, ¿no se ha quedado la carrera del centroeuropeo en una sucesión de ‘casis’ y de ‘uyys’? Ese gen ganador que apuntaba en Bercy, ¿se quedó allí? ¿O supo aprovechar su oportunidad en el momento adecuado?
Bien es cierto que las pistas cubiertas del Palais Omnisport de París-Bercy son terreno propicio para que los denominados ‘outsiders’ hagan de las suyas y puedan cubrirse de gloria. No hay más que echar un vistazo a la lista de campeones. Tenistas como Henman, Grosjean, Davydenko, Soderling o David Ferrer encontraron allí el título que se les resistía en otros lugares. Eso sí, poseían ya una contrastada experiencia. En el caso de Berdych, no. De hecho a día de hoy es el segundo jugador en activo más joven en ganar un Masters Series solo por detrás de Rafa Nadal.

La precocidad del checo en estas lides parecía garantía de una trayectoria colmada de títulos. No es tan sencillo ganar un Masters Series o Masters 1000. Y menos tan joven. Cierto que supo aprovechar un cuadro plagado de bajas, las más destacables Federer, Nadal y Agassi. Cierto que los rivales que tuvo no eran los más peligrosos sobre la moqueta que entonces se disponía en Bercy. Pero la historia del tenis y del deporte en general está llena de oportunidades desaprovechadas y esa podía haber sido la de Berdych.
Además tenía al coco de las pistas cubiertas en la finalísima, el croata Ivan Ljubicic. Si bien con dificultades para ganar finales, el balcánico había tenido contra las cuerdas a Nadal en Madrid hacía pocas fechas y venía con un bagaje envidiable en torneos indoor. Los años de más que poseía en su carnet de identidad frente a Berdych se antojaban clave en la lucha por la corona parisina.
Cinco sets y más de 3 horas de nervios e incertidumbre necesitó el joven Tomas para hacerse con su primer Masters Series. Tuvo la oportunidad Ljubicic de redimirse de la remontada encajada en Madrid ante Nadal ya que forzó el último set tras ir dos mangas a cero abajo. El croata no tuvo ni la gasolina ni el apoyo enfervorecido del que gozó Rafa en aquel épico duelo madrileño. El único Masters fuera del voraz apetito de Federer y Nadal aquel 2005 caía en las afortunadas y desde luego merecidas manos de Berdych.

¿Qué pasó después? La evolución del checo continuó a buen ritmo, llegando a tocar el top ten en 2006 y en 2007. Tras un 2008 y 2009 de cierta incertidumbre donde parecía diluirse su potencial, vino un 2010 que supuso su salto cualitativo. Semifinales en Roland Garros donde perdió en el quinto con Soderling y ni más ni menos que final en Wimbledon tras cargarse en cuartos a Federer y en semis a Djokovic. Aquel chico de 20 años que osó a ganar un Masters Series el año de la gran dominación de Rafa y Roger en esos torneos estaba empezando a desplegar todo su poderío y su hambre de gloria.
Así como necesitó más de 4 años para volver a presentarse en una final de Masters Series (Miami 2010), tras ese Roland Garros-Wimbledon el checo no volvió a ofrecer un nivel y una regularidad tan alta quizá hasta 2014. Muchos octavos y cuartos de final en el camino en los Grand Slam. En los Masters 1000 solo la final de Montecarlo este mismo curso. Y en la Copa de Maestros en una sola ocasión más allá de la Round Robin.
Berdych ha mejorado sustancialmente la regularidad conforme ha cogido años y experiencia en el circuito. Uno de los fijos en el top ten desde hace bastante tiempo. Los éxitos en la Davis mucho tienen que ver en ello Pero los que recordamos aquel París-Bercy de 2005 echamos mucho de menos (y es de suponer que él también) más títulos de ese nivel e incluso superiores. Hitos como los de Del Potro, Cilic o Wawrinka. Ellos supieron aprovechar sus oportunidades. ¿Es que Berdych no está capacitado? Bonito debate el que se abre… ¿Qué pensáis vosotros?

