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Sam Sumyk se gana la “renovación”

Garbiñe Muguruza anunció en la rueda prensa previa al torneo de Singapur que continuará trabajando en 2016 con el técnico francés.

Era un secreto a voces que solamente faltaba anunciarse. Y así lo hizo Garbiñe Muguruza en su acto de bienvenida en el WTA Finals de Singapur, torneo donde viste como la segunda mejor jugadora de la temporada, afirmando que tanto ella como Sam Sumyk seguirán formando equipo la próxima temporada tras los buenos resultados obtenidos en la gira asiática previa al torneo de maestras. Así pues, el proyecto que arrancó a mediados de septiembre ha tomado forma en apenas un mes de rodaje y ya apunta hacia nuevos retos con el horizonte en 2016.

Era tan dulce el camino que era impensable no seguir recorriéndolo. Así han debido sentirse Muguruza y Sumyk después de una conexión brillante en su escaso tiempo de relación en el circuito WTA. El veterano entrenador, mentor en otros tiempos de Azarenka o Bouchard entre tantas otras, parece haber dado en la tecla exacta en el juego de Garbiñe y por ello se ha ganado la continuidad en el banquillo, al menos, una temporada más. Con el subcampeonato en Wuhan y el título en Beijing, la hispano-venezolana dejó atrás varias semanas de desencanto donde las expectativas tras su final en Wimbledon acabaron siendo más improductivas que alentadoras.

Una gira estival sobre el cemento estadounidense que acabó con una relación de más de una década con Alejo Mancisidor, su entrenador de toda la vida. Según ellos, el detonante no fueron los resultados –aunque siempre influyen- sino una serie de valores que el de Irún no compartía con su alumna y que le obligaron a pactar con ella una separación de mutuo acuerdo para que todo les fuera mejor. Parecía aquello algo más que el final de una bonita historia, ya que Muguruza se encontraba bastante perdida dentro de las líneas, aunque allí apareció un francés para resolver el jeroglífico y volver a situar a la caraqueña en la senda del éxito en tiempo récord.

Lo decía la propia Garbiñe entre risas tras levantar su primer Premier Mandatory: “Ahora las cosas solo pueden ir a peor”, acerca de su nuevo entrenador. Y es que los inicios sorprendieron a propios y a extraños, seguro que incluso a ella misma. La tormenta ya pasó y el éxito ya forma parte de la travesía de la jugadora de 22 años. Con Sam Sumyk a los mandos todo han sido buenas noticias para Muguruza y el reto de Singapur es una cita perfecta para confirmarlo. Y si por una de aquellas se torciera el plan, no preocuparse. Ahora ya sabemos que nos queda todo un 2016 repleto de pruebas para que española y galo sigan obteniendo los frutos a su trabajo.