Rafael Nadal: “No me preocupa si se me entierra o no”
El balear se sinceró desde Shanghai con una entrevista al diario Marca donde tocó todos los temas que le persiguen esta temporada.
El mejor deportista español de todos los tiempos, Rafael Nadal, habla alto y claro desde la rueda de prensa del Qizhong Stadium en una entrevista concedida al diario Marca donde responde a todos los temas que le rodean como el de su futuro, los cambios en su forma de trabajo y el respeto a todas las opiniones que se han formado alrededor de su rendimiento.
“Durante muchos años he escuchado cosas muy muy buenas sobre mí, ahora no tan buenas pero no hay ningún problema. Sé quién soy y sé lo que he hecho. Y sé lo que intento hacer para seguir. Cuando uno hace todo lo que puede no está obligado a más. También digo que, con respeto, todas las opiniones son válidas”, afirma el español sobre los titulares que semana tras semana escucha en los medios.
“Yo hago mi camino y no me preocupa si se me entierra o no. Al final, todo son opiniones y cada uno es libre de tener las suyas. Hay gente que se equivoca y gente que acierta. Es parte de la vida, todo el mundo tiene opiniones y más cuando estás en la televisión. Todas son válidas, pero siempre con respeto. Y a veces esto último ha faltado”, subraya el de Manacor antes de enfrentarse a Jo-Wilfried Tsonga en semifinales de Shanghai, partido que cedería en tres mangas.
Pero, ¿puede un campeón de 14 grandes acostumbrarse a los malos resultados? “No es una tragedia y, además, pienso que estoy en el buen camino para poder volver a jugar a un gran nivel. ¿Qué nivel? No lo sé. ¿Volveré a ganar un Grand Slam? No lo sé. Pero también le digo que, pase lo que pase, lo importante es estar satifecho con uno mismo, y yo lo estoy”, responde el pupilo de Toni Nadal, hombre al que por supuesto imagina para siempre a su lado.
“Me veo acabando mi carrera con Toni. Respecto a Carlos Moyá, tengo una gran relación de amistad y sus opiniones siempre son y serán válidas. No sé lo que pasará en el futuro. Evidentemente, las cosas están como están y yo estoy contento así. Hoy en día voy con lo que tengo y creo en lo que tengo”, defiende el jugador de 29 años, el cual mantiene su equipo de trabajo desde sus inicios en el circuito.
El tema de contratas a un psicólogo tampoco lo ve con buenos ojos, al menos la idea de anunciarlo públicamente. “Si se planteara acudir a un psicólogo forma parte de mi vida privada que no diría en público. Nunca he hablado de cosas personales públicamente, tengo una vida pública que es la deportiva. La personal son cosas mías. Intento mantener mi vida privada al margen y si entiendo que si tengo que recurrir a un psicólogo forma parte de la faceta privada”, explica Rafa.
“Ahora estamos entrenando cosas más específicas que no habíamos hecho estos últimos años. Restando más adelante, intentando perder menos pista. Cosas que ya hice en Pekín y que voy intentando, aunque no salen perfectas. Pero creo que de aquí al año que viene tengo tiempo suficiente para seguir perfeccionando los cambios”, subraya Nadal sobre algunas de las modificaciones propuestas sobre la pista de cara al futuro más cercano, es decir, 2016.
“El plan es trabajar y lo estamos haciendo de una manera un poco diferente de lo que lo veníamos haciendo. Estamos buscando cosas que creemos que nos ayudarán a empezar el año que viene con opciones distintas. Contento de cómo estoy entrenando y esperando a que lleguen los resultados. No sé si estaré al cien por cien en Australia, no se acaba el mundo allí. Pero sí sé que si puedo seguir entrenando de esta manera, las cosas la próxima temporada pueden ser distintas. Yo a nivel mental y físico me siento mucho mejor que durante el año”, asevera el quinto mejor jugador del presente calendario.
Y por último, la pregunta del millón, ¿volverá a ganar otro Grand Slam? “Si no lo hago no sería una decepción, no después de ganar 14. Si mi carrera acaba hoy habrá sido una carrera que ni en sueños hubiera tenido. Eso no me quita la ilusión de seguir disfrutando del tenis y ahora disfruto”, concluye el español.