La derrota de Roger Federer en su debut en Shanghai trajo efectos colaterales inmediatos, como no poder recuperar el segundo escalón del ranking que perdía a su llegada a China, o como quizás tan o más importante, quedar relegado competitivamente a un nuevo parón que implicaría aún más tiempo de inactividad desde su último partido, el que le enfrentó a De Bakker en la repesca de la Copa Davis ante Holanda, del pasado 19 de septiembre. La derrota ante Albert Ramos ha originado que un torneo en concreto, el ATP 500 de Viena, haya pensado en el suizo.
La siguiente cita en el calendario del helvético era precisamente la de su ciudad natal, el ATP 500 de Basilea. La caída ante el catalán en el Masters 1000 asiático ha supuesto un serio revés a su rodaje más inmediato, pues deja sus piernas y su raqueta con apenas 120 minutos de tenis entre el citado 19 de septiembre y el comienzo del torneo suizo, cuyo arranque está fechado para el próximo 26 de octubre, prácticamente cinco semanas sin competir. Aunque ha tenido otros períodos de inactividad similar, la capital austríaca sueña con él.

Herwig Straka, director del torneo vienés, que este año ocupará la plaza de torneo 500 que ostentaba Valencia, estaría intentando contactar y convencer al suizo de acudir a Austria. "Voy a llamar inmediatamente a Roger Federer para convencerlo de jugar en Viena. Vamos a mantener una wildcard para él hasta el final", diría el director del certamen tras la derrota de Federer en China. A este respecto, desde la prensa austríaca se especula con que Tommy Haas y diversos agentes relacionados con el torneo se han sumado a Straka para convencer al campeón de 17 grandes.
Straka también habría llamado a Rafa Nadal, quien habría dado el no a la organización. A la espera de una confirmación oficial, queda comprobar si Federer decide compensar su prematura e inesperada derrota con su participación en un nuevo torneo que le haga llegar a Basilea, cuya lista de entradas presenta un altísimo nivel, con un nivel de rodaje optimo. Habiendo entre Paris-Bercy y Basilea una semana de descanso entre ambos, el problema con Viena sería competir dos semanas consecutivas.

Si el suizo declina la oferta, deberá esperar al próximo día 26, 27 o 28 de octubre, dependiendo de cuando debute, para volver a mover las piernas en competición oficial. Con cuatro días para el comienzo del ATP Viena, y sin excesivas esperanzas de que acepte la invitación, Roger debe decidir rápido.

