En un duelo más desigualado de lo previsto, la consistencia y la determinación de Flavia Pennetta sobre la Arthur Ashe derotaron a una más que apagada Simona Halep. En apenas 59 minutos, la jugadora italiana logró imponer su ritmo y una profundidad a la postre dterminante en sus tiros. Su limpieza en el golpeo y la clarividencia para dirigir su plan desde ambos lados marcó una diferencia que Halep nunca pudo igualar.
La rumana entró con el pie izquierdo y no supo reconducir unas sensaciones que fueron muy negativas de principio a fin. La tensión de saberse favorita, unido al desgaste que sufrió en el cuarto de final más comprometido de los cuatro ante Vika Azarenka, precipitaron cada último golpe de Simona. En los primeros 5-6 juegos de partido, en cada tiro definitivo con el que pasar al ataque o cerrar el punto, Halep erró, derivando en una actitud negativa y una falta de confianza evidente. Sus movimientos lo acusaron, entregando la pista en largo y a lo ancho. Pennetta se creció.

La italiana, a quien Halep comenzó de partida cargando su derecha, mostró una notable serenidad, sin altibajos y con una muy buena continuidad en todo lo que hacía sobre la cancha. Tanto en consistencia, ritmo alto como en el tiro ganador, Pennetta se mostró brillante. Muy concentrada y no dejando entrar a Halep en posibles tramos de remontada, el partido se tornó en un monólogo en el primer set.
En el segundo, Halep reaccionó. Fuera por la inercia de perder el primer set, la alegría duró demasiado poco. Tras el 1-3, Pennetta recuperó el break a la siguiente oportunidad y no dejó escapar ni un juego más. Las piernas de la rumana dimitieron, y con ello, sus posibilidades. Flavia seguía conectando buenos servicios y una fiabilidad desde el fondo de digna finalista.
Así, luchará por su primer Grand Slam, en principio, mañana sábado, donde espera por Serena Williams o su compatriota Roberta Vinci. La temporada 2015 cerrará con otra finalista debutante. Safarova en Roland Garros y Garbiñe Muguruza en Wimbledon alcanzaron su primera presencia en la última ronda de un major. Su rival fue Serena y terminó con el sueño de ambas. Pennetta, si Vinci no lo impide, tratará de pasar a la historia.

