Fue una clase de tenis del pasado. Feliciano López se coló por primera vez en su carrera en la antepenúltima ronda del US Open, tras inclinar en tres parciales a un creciente Fabio Fognini, quien nunca supo contrarrestar el patrón de juego del toledano. El pupilo de Pepo Clavet maniató el peculiar espíritu del de San Remo, cambiándole todas las alturas y los efectos que más agradece el transalpino.
Sin precedentes en el cara a cara, sin información previa con la que competir para ajustar aspectos concretos, Feliciano impuso todo su abanico técnico y táctico para ensombrecer todas las luces que Fognini implora desde el fondo. El italiano, acostumbrado a mandar desde la línea con sus tiros planos y su vertical rígida, se encontró con un maestro del juego cortado, la variedad de ritmos y los puntos gratis con el servicio. Fabio nunca estuvo preparado.

Salieron ambos, que tienden a abusar de la inspiración para desarrollar su mejor tenis, con ciertos titubeos. Unos pocos puntos de aparente dominio de Fabio, con dos bolas de break que Feli salvó con regalo de su oponente mediante. Desde ahí, López alineó las piezas por el camino más recto, interpretando donde podía dañar al italiano. Fognini se vio anclado a disputar un encuentro diametralmente opuesto dos días después de su victoria ante Rafa Nadal.
Es Fabio un jugador que gusta de recibir y compartir ritmos largos, continuidad en el juego y mucho juego de fondo. Su golpeo de 'arriba hacia abajo' marca diferencias. Con las combas de Rafa suele disfrutar, pues entra en calor y encuentra ganadores que le reportan confianza. Feliciano giró 180º tales circunstancias de juego. Varió el ritmo, acortándolo con subidas. Cortó mucho la pelota hacia los ángulos, largos y cortos, dejando a Fabio sin altura para dirigir la pelota por las esquinas. El revés cruzado de Fognini, una bala para Nadal, pero una pluma para López. Apenas se pudo ver sobre la pista.

Feliciano tomó confianza, comenzó a sentir la pelota por inspiración y maniobró jugadas en la red y desde su servicio que cortocircuitaron el tenis rítmico de Fabio. El italiano se dejó llevar, pidió el fisio por problemas de cuello y nunca pudo volver al partido. La táctica de su rival había otorgado toda la confianza a un solo lado de la red. El tiebreak del segundo, jugado de manera maestra por el español y llegado a él tras recuperar un break de desventaja, inclinó aún más el encuentro.
Con el tercero bajando mucho de nivel competitivo por los problemas de Fabio, terminó cerrándose en favor del número 19, que avanza a cuartos de final tras doblegar a Raonic y Fognini, esperando por Djokovic o Bautista, dando una nueva muestra de madurez en un gran escenario.

