No ha terminado Montreal y ya empezamos a otear el menú de Cincinnati. El sorteo celebrado en la pasada madrugada deparó un cuadro cargado de dificultades para los miembros de la élite tenística con especial abuso para Rafael Nadal, inmerso en un sangriento camino en el que, mires donde mires, solo encuentras espinas. Más asequible lo tendrá Novak Djokovic, aunque el serbio todavía sobrevive en Canadá y eso podría restarle energías de cara al certamen que dará comienzo la próxima semana en Ohio.
El número uno del mundo debutará en este séptimo Masters 1000 de la temporada ante el vencedor del duelo que enfrentará a Gilles Muller y un jugador de la previa, envite cómodo para capturar la que podría ser su 32ª victoria consecutiva en este tipo de torneos (siempre y cuando salga con el título bajo el brazo en Montreal). Más allá de esa primera toma de contacto, Jo-Wilfried Tsonga se postula como el enemigo en octavos de final, siempre tan afinado en este tramo intermedio del calendario. Stan Wawrinka sería el obstáculo situado en cuartos, dejando a Kei Nishikori como última pieza del puzzle antes de aterrizar en la gran final.

No es un camino de ensueño, pero es lo que tiene reunir a los mejores del mundo sobre una misma pista, alguno te tiene que tocar a ti. Un peldaño de dificultad más arriba encontramos a Roger Federer, que cruzará en segunda ronda con Pablo Cuevas o Roberto Bautista. En caso de victoria, el suizo podría enfrentarse a Kevin Anderson en dieciseisavos de final antes de llegar a la cita que todos llevamos esperando más de un año: una nueva batalla ante Rafa Nadal. De darse, sería en cuartos de final, la que compondría el capítulo número 34 de la rivalidad. En semifinales Andy Murray sería la raqueta a batir para terminar en una guerra ante Novak Djokovic en el partido por el título.
Se puede tener poca suerte o, directamente, se puede tener ninguna. Esto es lo que le ha pasado a Rafa Nadal en el sorteo del cuadro de Cincinnati, envuelto en una espiral de complejidad de la que resulta complicado imaginarlo indemne al final de la semana. El manacorense tendrá un primer encuentro “fácil” ante Rajeev Ram o Jeremy Chardy (todavía en liza en Montreal), para dar luego paso al infierno. Si no hay sorpresas, el español tendría que superar a Raonic, Federer, Murray y Djokovic para ser campeón en el suburbio de Mason, cuatro espadas referentes del actual top-10, ese vagón que lleva atropellando al español durante toda la temporada. Revalidar la corona de 2013 se antoja más inverosímil que nunca, más todavía tras el contundente tropiezo de esta semana.

Por último, escondido tras el escaparate de sus compañeros del ‘Big Four’, aparece Andy Murray como candidato a todo y ayudado por un cuadro más factible que el de cualquiera de sus contrincantes más directos. El británico debutará ante el ganador del partido entre Viktor Troicki y Mardy Fish, le seguiría un duelo en dieciseisavos ante el irregular Grigor Dimitrov, le acompañaría una cita en cuartos ante el intermitente Marin Cilic y, ya por último, un suizo y un serbio en las dos últimas cosillas para darle categoría al trayecto. A escasos puntos de convertirse en nuevo número dos del mundo, el escocés vuelve a ser el gran tapado para asaltar el botín en la última jornada, habrá que observarle detenidamente para ver si cumple las expectativas.
En total, seis españoles pondrán sus cartas en juego durante la semana del 17 al 23 de agosto con los siguientes partidos de debut: Fernando Verdasco – Jo-Wilfried Tsonga, Roberto Bautista – Pablo Cuevas, Feliciano López – Milos Raonic, Tommy Robredo – Pablo Andújar y, como ya hemos mencionado, Rafa Nadal con un bye en primera ronda y a la espera del Ram-Chardy. Tampoco estaría mal echar un ojo a otros duelos como Simon-Karlovic, Monfils-Janowicz o Kyrgios-Gasquet.
¿Y vosotros qué pensáis? ¿Veis a Nadal tumbando a cuatro top-10 de una tacada? ¿Será Murray el gran tapado? ¿Volveremos a ver una final entre Djokovic y Federer? El debate es todo vuestro.

