Nadal se toma un respiro
El mallorquín sale airoso de una nueva situación comprometida, remontando ante Fernando Verdasco en su debut en Hamburgo (3-6 6-1 6-1)
No hubo una tercera vez. Tras dos encuentros en los que Verdasco descifró y logró derrotar a Nadal tras 13 caídas consecutivas, Rafa Nadal cortó la racha y cerró un choque que por momentos se narró de manera similar a lo visto en las citas previas. El número 10 del mundo supo reconducir un inicio de partido del que nunca fue dueño. Tras quebrar en el segundo set, Nadal encarriló su pase a segunda ronda de Hamburgo.
Jugada la cita bajo techo por las condiciones climáticas, el madrileño pasó al frente sin titubeos. Propuso los golpes ganadores, llevó la iniciativa, movió y desplazó a Nadal muy lejos de las zonas de dominio y se hizo, como manda el canon, con un break en el sexto juego, colocándose con 4-2 y servicio. El juego corto e inseguro de Rafa, restando con demasiada tibieza, se complementó con fallos similares a los que viene cometiendo: pegando con desconfianza, sin mordiente y con un plan de juego muy inconexo. Un 33% de puntos ganados con el segundo volvió a condenar al manacorense.
Verdasco, con la confianza de haber ganando a su rival en una cita cercana en el tiempo, se soltó y abrochó la primera manga con buenas sensaciones, haciendo daño con su juego de zurdo. Algo que no se prolongó en los últimos dos parciales. Nadal comenzó a ganar puntos con ambos servicios, recuperó metros en pista, igualó posiciones y comenzó a profundizar más sus tiros. El primer paso a la hora de dirigir la pelota era suyo. Un parcial de 6-1 dejó a Fernando tocado. Nadal hacía daño desde el resto, imprimía más velocidad a sus tiros y ponía a Verdasco a correr entre esquinas. Fer tomaba más riesgos. Las dobles faltas seguían apareciendo.
En el tercero la brecha no se cerró, llegando a un parcial de 12 juegos a dos que cercenó las opciones de llegar ajutados al desenlace. Nadal continuó sin fallar apenas, su derecha alta botaba donde queria y salvo puntuales líneas que se marchaban, el ritmo y el desequilibrio ya no pasó de campo. Quedando la duda de cómo respondería Nadal en un set definitivo, momento en el que Rafa ha flaqueado en este 2015 en numerosas ocasiones, mantuvo el temple y supo interpretar mejor el juego del madrileño. Tras un interminable juego con 2-1 y servicio que Nadal terminó sosteniendo tras múltiples deuce y breakpoints en contra, el encuentro murió ahí.
Ahora, Rafa jugará contra el vencedor del duelo entre Jiri Vesely y Andreas Haider-Maurer, por un puesto en los cuartos de final.