Robredo tira de veteranía

El español usó sus galones para deshacerse del joven alemán y disputará en Bastad la tercera final de su carrera, primera de la presente temporada.

Después de siete meses navegando entre la nada, Tommy Robredo disputará mañana su primera final de la temporada en Bastad tras inclinar al joven Alexander Zverev (6-3, 6-4) en un partido que volvió a juntar la ambición e ilusión de uno frente a la experiencia y veteranía del otro. Esta vez, los años marcaron la diferencia y el catalán buscará en Suecia el título que le haga olvidar este 2015 inmerso en una escala de grises.

No le hizo falta al de Hostalric combatir con un tenis ofensivo ni asumir demasiados riesgos. Con su gran adaptación a la arcilla y su capacidad de lucha en intercambios largos, Robredo fue quemando poco a poco a su rival mientras se apoderaba de los puntos clave del encuentro. Zverev, por su parte, mantenía la misma filosofía de juego, solo que sin tanta maestría para capturar las oportunidades que iban saliendo entre bola y bola. A un break del alemán en la primera manga, respondía Robredo con un contrabreak y una nueva ruptura, agarrando el primer asalto de las semifinales.

El germano salió como una moto en el segundo parcial rompiéndole el servicio a su oponente y colocándose 2-0, exactamente el mismo break de distancia que había logrado en el set anterior para luego perderlo al instante. La historia se repetía para el hamburgués, de nuevo superado por el español, viendo cómo desandaba todo lo que había avanzado. Ya con saque y sin losas que arrastrar, Tommy dispuso de 5-4 y saque para sellar un triunfo que ratifica su buen estado de forma y sus ganas por enterrar para siempre lo sucedido hace justo una semana en tierras rusas.

Seguro que a Tommy se le pasaría cientos de veces la imagen de Evgeny Donskoy cada vez que levantaba la mirada para estudiar lo que pasaba al otro lado de la red. Pero no, esta tarde no estaba aquel ruso iluminado que borraba las líneas en cada bola y que apenas te daba ritmo entre los juegos. Esta vez la victoria sí se convirtió en realidad, esta vez, la experiencia sí se impuso a la juventud. No era fácil realizar una semana como ésta después del batacazo en Vadivostok sumado a un viaje larguísimo en las piernas, un doble hándicap que el número 21 del mundo no ha tomado como un problema, sino como un desafío. Un triunfo más y lo habrá superado.

Será la final número 23 para el catalán, quien buscará ante Benoit Paire o Pablo Cuevas su decimotercera corona como profesional, la duodécima sobre tierra batida. Su historial dice que lleva perdidas las tres últimas citas en las que disputó un partido por el título (Umag, Shenzen y Valencia, todas en 2014), pero si por algo es conocido Tommy es por darle la vuelta a estas situaciones y acabar siempre en la cima. Ojalá que después de tanta tormenta, el de Hostalric pueda abrazar la calma. Y, como ya hiciera en 2006 y 2008, también la gloria.

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