Serena Williams lo gritó, lo festejó, apretó el puño y pegó 4 saltitos en el césped de la pista central del All England Lawn Tennis and Croquet Club para descargar toda la tensión y adrenalina de unos de los mejores partidos del torneo. La número uno del mundo venció 3-6, 6-2, 6-3 a Victoria Azarenka, se clasificó para las semifinales de Wimbledon por novena vez en su carrera e irá en busca de la final ante Maria Sharapova.
Serena Williams se enfrentaba a una de las rivales que mayores batallas le había presentado a lo largo de su carrera deportiva. Pese al desparejo 16-3 a favor que tenía la norteamericana, previo al partido de esta tarde, sabía que hoy se venía otra guerra ante Victoria Azarenka. Una chica con una ambición descontrolada y que pelea por volver a los puestos de élite en la clasificación mundial tras haber sorteado diferentes lesiones que la apartaron de la competición durante meses.

La bielorrusa, que no tenía nada a perder y parecía que se había dejado los nervios en el cajón del hotel, salió a la pista dispuesta a incordiar a la número uno del mundo desde el inicio del partido. Williams y Azarenka eran dos guerreras que proponían un juego desde el fondo de pista a grito limpio que retumbaba en la central de Wimbledon y daba más tensión y show al asunto. ‘Vika’ completó un gran primer set con unos buenos números: 83% de puntos ganados con el primer saque, 100% de efectividad en la red (4/4) y apenas 3 errores no forzados en todo el parcial. Logró romperle el saque una vez a la norteamericana y eso le valió para mantener el suyo y llevarse la primera manga por 6/3 en 35 minutos de juego.
En el segundo set, la leona se mostró herida y fue con las garras afiladas en busca de su ‘enemigo’. Subió una marcha más, persistió luchando y le empezaron a salir los tiros. Serena era pura potencia, garra y lucha en una segunda manga que tenía a Azarenka de lado a lado sudando la gota gorda. Williams conectó 5 aces, 17 tiros ganadores y apenas 3 errores no forzados. Un set majestuoso en el que se veía un enorme nivel de tenis por parte de ambas jugadoras. Serena incluso se atrevió a subir más a la red, cerró más puntos cerca de la cinta y en una batalla espectacular se llevó la segunda manga por 6-2 ante un público que no dejaba de aplaudir y de disfrutar de lo que era una delicia de partido.

Tras el empate de Williams, en el tercer set todo podía pasar y la balanza podía decantarse para cualquiera de los dos lados. Sin embargo, había una jugadora que venía con envión positivo. La menor de las hermanas rápidamente se adelantó 3-0 en el marcador, le quebró de entrada y agarró una ventaja que no estaba dispusta a soltar. Para pesadilla de la bielorrusa decidió darle una vuelta de rosca a la rueda que regula la velocidad en su brazo y la puso a máxima potencia. Williams empezó a sacar como si tuviera un auténtico misil en el brazo derecho, Logró 9 saques directos, ganó 17 de los 19 puntos con su servicio y se volvió intratable cuando estaba al servicio. Tras algo de nervios y dudas a la hora de finiquitar el encuentro, Serena lo cerró a lo grande, se liberó de tensión y sacó a Azarenka del torneo para estar por novena vez en su carrera en la penúltima instancia de Wimbledon. Su próxima presa, una que no es capaz de ganarle desde hace más de once años y que domina 17-2 en el cara a cara: Maria Sharapova. Serena Williams, baila sobre el pasto londinense y es la firme candidata al título.

