Serena Williams puede ser noticia por muchas cosas pero nunca por esconder sus pensamientos. La estadounidense afirmó en una entrevista los problemas personales que sufrió hace años con su cuerpo, así como la polémica vivida con el racismo de Indian Wells y la lesión que le apartó de los terrens de juego en la temporada 2010.
Tener una hermana de iguales rasgos a ti que, encima se dedica a la misma profesión, conlleva tener a veces que lidiar con demasiadas comparaciones. Es exactamente lo que pasó en el seno de la familia Williams. "No fue fácil crecer, veía que Venus tenía un cuerpo modelado y yo era mucho más grande que ella. Yo no sabía cómo lidiar con el hecho de que la mayoría de las atletas eran delgadas, así que llegué a la conclusión de que tenía que amarme a mí misma y así lo hice. Tuve que buscar otros modelos, pero ahora es diferente, mi cuerpo ahora tiene el estilo y lo amo tal y como es", afirma la número uno del mundo.
Otro de los apartados que recuerda con especial dolor la norteamericana fue su lesión en 2010 la que le impidió disputar torneos durante muchos meses. “Yo dejé caer algo en el pie, no sé qué, pero casi reduje a la mitad mi propio pie. Me operaron dos veces y fue muy duro. Cuando regresas de una lesión es un poco como recuperarse de las penas del amor: al principio duele pero con el paso del tiempo te sientes mucho más fuerte, el trabajo duro todos los días sirve para dejar de pensar en estas cosas", explica la mujer que ha capturado los dos Grand Slams disputados esta temporada.

Tampoco será fácil olvidar los trece años en los que tuvo que ver el torneo de Indian Wells por televisión debido al episodio racista protagonizado por sus gradas en 2001. "No fue fácil dejar atrás esas horas llorando en el vestuario en el año 2001. En el camino a casa me sentí que había perdido el partido más importante de mi vida, el de la igualdad. Retroceder en el tiempo en este momento de mi carrera después de tantas victorias… en fin, solo quería cerrar este capítulo, tratar con él. Hay tantas cosas que nosotros, como estadounidenses, nos tiramos al suelo, pero ahora es el momento de levantarse y no hablo solamente de mí sino de todos nosotros", acepta la menos de las Williams.
Por último, Serena revela cuáles son sus tres pilares imprescindibles para rendir bien sobre el terreno de juego. "Para dar el mejor en el campo hay tres cosas fundamentales: estar físicamente excepcional, emocionalmente estable y tener una buena conexión con su espiritualidad. Sólo cuando puedo conseguir aquellas cosas es cuando logro jugar mejor", sentencia la campeonas de 20 majors.

